En la capital, la solicitud presentada por los ministros de la Corte de Apelaciones de Santiago para obtener autorización que les permita circular por vías exclusivas de transporte público ha desencadenado un debate sobre los criterios para conceder dichos permisos y los límites entre las necesidades laborales y los privilegios de ciertas autoridades.
Los ministros de la corte buscan acceder a una autorización similar a la que ya tienen el presidente, los ministros y el fiscal judicial de la Corte Suprema para utilizar ciertas vías exclusivas en la ciudad.
La presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, ha mencionado que no estaba al tanto de la solicitud para permitir a los ministros de la Corte de Santiago circular por vías exclusivas. Sin embargo, considera razonable facilitarles acceso al estacionamiento subterráneo cerca de la Plaza de Armas, teniendo en cuenta las restricciones de tráfico en la zona.
Mientras tanto, el Ministerio de Transportes está evaluando las autorizaciones existentes y los criterios para otorgarlas. El seremi de Transportes de la región Metropolitana, Gonzalo Cuevas, explica que las autorizaciones para las autoridades de la Corte Suprema se basan en razones de seguridad, especialmente cuando se utilizan vehículos de escolta en funciones oficiales.
Sin embargo, la posibilidad de extender estos permisos a otras autoridades judiciales ha generado críticas desde el ámbito académico. Algunos argumentan que las vías exclusivas están destinadas a mejorar el transporte público y podrían generar descontento ciudadano al hacer excepciones innecesarias.
La discusión ha llevado a opiniones divergentes: aquellos que apoyan condiciones especiales para ciertas autoridades y aquellos que temen que ampliar las excepciones socave la igualdad ante la ley que debe prevalecer para todos los ciudadanos.




