El Escudo de las Américas, una alianza conformada por Estados Unidos y varios gobiernos latinoamericanos para combatir el narcotráfico, expresó su preocupación por lo que describieron como «continuos intentos de derrocar» al Gobierno de Bolivia, encabezado por el presidente Rodrigo Paz. En un comunicado conjunto, los países miembros de la alianza denunciaron los esfuerzos para derrocar a un gobierno legítimamente electo y criticaron los bloqueos de carreteras que impiden el acceso a alimentos y suministros esenciales para la población boliviana.
La coalición del Escudo de las Américas condenó los bloqueos como acciones cínicas que afectan la entrega de ayuda humanitaria y acusaron a ciertos sectores de financiar las protestas con dinero proveniente del narcotráfico. Asimismo, manifestaron que la anarquía no puede reemplazar la decisión democrática tomada por los bolivianos en las urnas el año pasado al elegir a Paz como presidente y dejar atrás décadas de corrupción gubernamental.
El comunicado subrayó la importancia del diálogo para resolver quejas legítimas y advirtió sobre aquellos que buscan aprovecharse de la situación para recuperar el poder, haciendo referencia al expresidente Evo Morales. El Escudo de las Américas expresó su apoyo al gobierno democrático de Bolivia y llamó a la rendición de cuentas de quienes intentan socavar la voluntad popular.
La alianza, integrada por Estados Unidos, Argentina, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago, respalda el gobierno de Paz y rechaza la violencia y los bloqueos que han causado la muerte de al menos diez personas, según reportes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Defensoría del Pueblo.




