En un reciente suceso de tensión en Oriente Medio, el Ejército de Israel ejecutó un ataque contra lo que describieron como «objetivos militares» ubicados en el oeste y centro de Irán. Esta acción se produjo como respuesta a un previo lanzamiento de misiles por parte de Teherán hacia Israel, en represalia por ataques previos realizados por Israel en Líbano.
Según información difundida a través de su perfil en Telegram, la Fuerza Aérea israelí llevó a cabo dichos ataques sin proporcionar detalles adicionales al respecto. Mientras tanto, la agencia de noticias iraní Fars reportó explosiones en áreas de Teherán, Isfahán y Tabriz como resultado de la ofensiva israelí.
La escalada de violencia ha complicado las negociaciones destinadas a frenar los conflictos en la región, impulsadas por Estados Unidos. Los misiles lanzados desde Irán hacia Israel ponen en peligro dichos esfuerzos diplomáticos. La televisión estatal iraní confirmó el lanzamiento de misiles hacia Israel, mostrando imágenes de los proyectiles sobrevolando Kermanshah y de ciudadanos celebrando la nueva ofensiva.
La decisión de Israel de atacar objetivos en Irán se produjo tras un ataque previo contra dos edificios residenciales en los suburbios de Beirut, donde se alegó que funcionaba un cuartel del grupo chií Hizbulá. Irán había advertido que respondería a futuros ataques de Israel a Líbano, considerando que el alto el fuego acordado con EE.UU. también abarcaba a la nación árabe.
El presidente Trump manifestó su preocupación por la escalada de violencia, declarando su intención de solicitar al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que evite responder a la ofensiva iraní. En un intento de contener la situación, Trump expresó que ambos países ya habían tenido sus acciones y que no era necesaria una nueva escalada.




