El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, promulgó una nueva ley aprobada por el Parlamento para ampliar las competencias en la imposición de estados de excepción y el despliegue de las Fuerzas Armadas en medio de las protestas y disturbios que han sacudido al país durante casi 40 días. La legislación establece que el estado de excepción debe ser decretado especificando alcance territorial, duración, medidas extraordinarias y responsables de su ejecución.
La nueva normativa, aprobada por la Asamblea Legislativa y el Senado, otorga al presidente Paz la autoridad para declarar el estado de excepción y emplear a las Fuerzas Armadas para reprimir las protestas que bloquean la región de La Paz en demanda de su dimisión. El presidente expresó su compromiso de defender a las mayorías y mantener el proceso democrático y constitucional.
Paz enfatizó la importancia de priorizar la seguridad para el progreso económico de Bolivia. Hizo un llamado a la protección de los ciudadanos y a la actuación del Estado en defensa de la democracia y la Constitución. Destacó que todos los bolivianos deben ser tratados igual frente a la ley y rechazó la influencia de grupos que buscan obstaculizar el desarrollo del país.
En medio de las protestas que se extienden a diversas regiones, el presidente Paz alertó sobre la amenaza del narcoterrorismo y otros sectores que ponen en riesgo la seguridad y el desarrollo de la nación. Señaló la importancia de apoyar a las fuerzas de seguridad frente a la violencia y el caos causado por grupos armados.
Las protestas, que iniciaron hace 39 días en La Paz y se han propagado a otras zonas, involucran a diversos sectores de la sociedad, incluyendo la Central Obrera Boliviana y colectivos campesinos. Inicialmente enfocadas en demandas socioeconómicas, las manifestaciones han evolucionado hacia la renuncia del presidente Paz. La tensión y los bloqueos de carreteras han generado enfrentamientos con las autoridades en distintas partes del país.




