En Tomé, el Ministerio Público logró la primera condena por lavado de activos relacionado con el contrabando de cigarrillos. Un empresario recibió una sentencia de casi 5 años de prisión y multas por un total de $115 millones. Todo comenzó en el año 2024, en el peaje Agua Amarilla de la Ruta del Itata, donde Carabineros sorprendió a Pablo Aranda Contreras con más de 17 mil cajetillas de cigarros de contrabando. Inicialmente fue formalizado por contrabando, comercio ilegal y comercio clandestino.
La fiscal jefe de Tomé, Ana María Aldana, ordenó investigar los activos del acusado, sospechando que había obtenido ganancias ilegales con la venta de cigarrillos. La Policía de Investigaciones (PDI) descubrió bienes ilícitos valuados en cerca de $200 millones entre dinero y vehículos. Tras sumarse el lavado de activos a los cargos iniciales, Aranda aceptó los hechos y recibió una multa millonaria y cuatro penas de prisión. La pena más alta fue por lavado de activos, confirmada por peritajes de la Brigada de Lavado de Activos de la PDI.
El abogado de Aranda, Francisco García, explicó que se acordó un procedimiento abreviado con el Ministerio Público, resultando en penas que serán cumplidas en libertad. Esta condena marca un hito en la región del Bío Bío, siendo la primera por lavado de activos derivado de contrabando. Los bienes de Aranda fueron incautados y el vehículo BMW fue entregado a la Policía de Investigaciones por orden de la Fiscalía.




