El gobierno está considerando la posibilidad de reducir el costo de utilizar las autopistas urbanas a través de acuerdos con las concesionarias para disminuir el TAG. Louis de Grange, biministro de Transportes y Obras Públicas, ha expresado la intención de reducir el sistema en negociaciones con las empresas que gestionan las autopistas urbanas.
Dentro de las alternativas evaluadas se encuentra la rebaja de tarifas en contratos próximos a vencer o la ampliación de algunas concesiones a cambio de menores costos para los usuarios. El gobierno ha mencionado preliminarmente una posible reducción cercana al 30%, sujeta a las negociaciones con las cuatro empresas concesionarias.
Cada empresa deberá evaluar las condiciones de una potencial renegociación y determinar si está dispuesta a modificar los contratos actuales. Gloria Hutt, presidenta de COPSA, señaló que la discusión sobre tarifas debe ser abordada individualmente, considerando las distintas estructuras de propiedad y duraciones de las autopistas.
La rebaja propuesta tendría un impacto significativo en los bolsillos de los usuarios, quienes actualmente pueden gastar mensualmente entre $35,000 y $120,000 en TAG, dependiendo de su frecuencia de viaje y horarios. Laura Quitral, especialista en Administración y Gestión de IACC, explicó que para un usuario promedio este gasto puede superar el millón de pesos al año.
Sin embargo, existen dudas sobre la viabilidad de alcanzar una reducción del 30%. Rafael Delpiano, experto en transportes y académico de la Universidad de los Andes, señaló que el tiempo restante en algunas concesiones podría dificultar lograr esa magnitud de disminución en las tarifas.
Por el momento, la reducción del TAG estará sujeta a los acuerdos que el Ejecutivo pueda alcanzar con cada concesionaria, en un proceso que podría extenderse a lo largo de varios meses.




