Tras el éxito de la operación conocida como «Operación Tokio», que desmanteló una red financiera del Tren de Aragua que blanqueó 75 mil millones de dólares, un miembro de la organización delictiva proporcionó detalles sobre el control sectorial de la banda en varios puntos de la región Metropolitana (RM) en una declaración reservada.
La información revelada se utilizó como evidencia adicional para identificar a varios acusados, quienes fueron formalmente acusados de extorsión en fiestas clandestinas y lavado de activos procedentes de actividades ilícitas, a través de las cuales se blanquearon alrededor de 80 millones de dólares. En relación con la operación, se reveló que individuos apodados «Jefry» y «Ñoño Party» supervisan las fiestas clandestinas que han terminado en actos violentos, como el quíntuple homicidio en Lampa.
En cuanto al control de la banda en distintos sectores de la RM, se indicó que la organización opera por áreas geográficas, cada una con su propio líder. Se mencionó que el líder principal es el «Niño» Guerrero, con Johan Petrica como su mano derecha, y Larry Álvarez, alias «Larry Changa», como uno de los encargados de transmitir órdenes.
En relación con Santiago, se destaca que «Kevin La Muerte» lidera la zona y colabora con «Carlitos Persa» y «Catire Santa Rita». Este líder cobra una especie de «vacuna» a comerciantes y delincuentes, incluyendo vendedores de drogas, quienes deben pagar una cuota semanal en efectivo. La banda también tiene presencia en actividades ilícitas como la prostitución, narcotráfico y robos de motocicletas.
Se mencionan otros líderes y estructuras de la banda del Tren de Aragua en distintas comunas de la RM. Además, se detallan secuestros liderados por «Yolvito», así como un asado donde se discutió el secuestro y posterior homicidio del exmilitar venezolano, Ronald Ojeda. En este contexto, se identifican a diversos miembros de la organización criminal y sus roles en los crímenes cometidos.




