Los conductores de la locomoción colectiva del Gran Valparaíso expresaron su creciente malestar por la demora en el pago de las subvenciones estatales destinadas al sector, fondos que según denuncian, llevan aproximadamente nueve meses sin ser transferidos. Esta situación ha generado incomodidad tanto en trabajadores como en empresarios del transporte, como se evidenció en varios microbuses en Viña del Mar que mostraron mensajes referentes al incumplimiento de los pagos.
Según información proporcionada por conductores del sector, la demora se debe principalmente a los aportes relacionados con la subvención de combustibles y los bonos asociados a la Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE). Los trabajadores han esperado durante nueve meses la entrega de estos recursos, los cuales son fundamentales para sus ingresos y para financiar las operaciones.
A pesar de que se les ha informado desde el nivel central que la Contraloría ha aprobado la liberación de los fondos, el pago no se realizaría hasta entre el 15 y el 20 de junio, según mencionó Hugo Ramírez, presidente del sindicato de conductores Viñabus.
Aunque no se ha convocado oficialmente a paralizar los servicios, los conductores han manifestado estar en estado de alerta debido a la larga espera y al impacto económico causado por la demora. Tanto empresarios como trabajadores se han visto afectados, incluso teniendo que reducir servicios y mantener algunas unidades fuera de circulación por falta de recursos para cubrir costos operativos.
Luis Torres, presidente de la Nueva Federación de Conductores de Microbuses del Gran Valparaíso, ha confirmado una reunión para tratar esta problemática. En este sentido, el gremio no descarta la posibilidad de realizar un paro regional si los pagos comprometidos no se concretan en los próximos días. Los trabajadores han advertido que, de persistir la demora, la Confederación podría emitir un comunicado la semana próxima convocando a una movilización que involucraría a operadores de diversas comunas de la Región de Valparaíso.




