A una pena total de 10 años y un día de presidio fue condenado un hombre que, en noviembre de 2024, protagonizó un fatal accidente en el sector de San Pedro, en la comuna de Quillota, al conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas.
Se trata de Yamil Germán Morales Pailamilla, quien fue declarado culpable por el delito de conducción en estado de ebriedad causando la muerte, además de incumplir la obligación de detener la marcha, prestar ayuda a la víctima y dar aviso a la autoridad tras el hecho.
Según expuso el fiscal jefe de Quillota, César Astudillo, el condenado perdió el control de su vehículo mientras conducía bajo los efectos del alcohol y la marihuana, impactando una vivienda y quedando incrustado en la habitación donde dormía un adulto mayor de 84 años junto a su esposa.
A raíz del violento choque, el hombre de 84 años falleció.
Investigación y sentencia
La investigación destacó por el trabajo realizado para acreditar la responsabilidad del acusado. Además de las pruebas testimoniales y peritajes que confirmaron el consumo de alcohol y drogas, la Fiscalía reunió registros de cámaras de seguridad que captaron al sujeto huyendo a gran velocidad desde el lugar tras abandonar el vehículo.
Junto con ello, un análisis efectuado por Labocar de Carabineros permitió levantar células epiteliales desde el volante del automóvil. Posteriormente, una comparación genética confirmó que el ADN del imputado coincidía con las muestras encontradas en el vehículo, estableciendo científicamente que era quien conducía al momento del accidente.
Tras valorar la evidencia presentada durante el juicio oral, el Tribunal Oral en lo Penal de Quillota condenó al acusado a 10 años y un día de presidio efectivo, además de multas y penas accesorias.
Entre estas últimas se incluye la inhabilidad perpetua para conducir vehículos motorizados y el comiso del automóvil utilizado para cometer el delito.




