El parlamento de Suecia aprobó este lunes la denominada Ley de Buena Conducta, la cual está orientada a controlar y restringir la inmigración en aquel país. La normativa establece varios puntos sobre reglas para personas que aspiren a la residencia o el asilo.
De acuerdo a la agencia Reuters, la ley incluso abarcará los permisos que ya fueron entregados en ese país.
Ley de Buena Conducta de Suecia
En concreto, se buscará sancionar a extranjeros que no mantengan lo que se determina como una “buena conducta” dentro de aquel país. Entre los puntos más importantes, incluso polémicos, están la de mantener deudas impagables, no declarar un empleo formal y tener lazos con grupos criminales.
En su trámite, la ley había sido creada por el partido gobernante de los Nacionalistas Demócratas, de derecha extrema, siendo apoyada por el resto de la coalición de gobierno, entre ellos los Liberales y el Partido Moderado.
Según El País, la oposición de centro e izquierda se ha mostrado contraria a la aprobación de esta serie de ordenanzas, asegurando que deja muy a la interpretación los criterios en torno a qué no se considera una buena conducta, y qué no.
“La ley de buena conducta deja a la gente en la incertidumbre sobre qué acciones o expresiones pueden usarse en su contra. Esto socava el estado de derecho y el principio de igualdad ante la ley”, expresó la ONG Civil Rights Defenders.
Por lo pronto, ya se anticipa un fuerte debate y oposición en contra de la ley, teniendo en cuenta que en el congreso fue aprobada con una votación muy cerrada, de 174 parlamentarios a favor contra 172 contrarios.
De hecho, uno de los puntos que generaba mayor debate tenía relación con que funcionarios públicos estaban obligados a denunciar a migrantes, o grupos de extranjeros, de los cuales sospecharan que podían no tener documentación vigente.
Sweden passes 'good behaviour' law to kick out misbehaving immigrants https://t.co/e2viOZHgWv https://t.co/e2viOZHgWv
— Reuters (@Reuters) June 15, 2026
Esto trajo consigo algunas protestas dentro de las principales ciudades suecas, por lo que se introdujo una modificación que dejaba fuera de la obligación a profesores, médicos y trabajadores sociales.
Jacob Lind, investigador en migraciones internacionales de la Universidad de Malmö, indicó al medio español que la medida aprobada sólo aumentará los índices de marginalidad en los grupos de inmigrantes.
“Es una violación directa de los derechos de los niños, consagrados en la legislación sueca desde 2020, y atenta contra la integridad y la imparcialidad de los funcionarios públicos”, indicó.
“Se trata de una política cruel e ineficaz que abre la caja de Pandora de la delación, un sello distintivo de los Estados autoritarios”, añadió.
Hay que señalar que esta normativa era parte de las medidas que prometió el partido de los Nacionalistas Demócratas para las elecciones de 2022, aduciendo que la violencia asociada a grupos de extranjeros había aumentado en ciudades como Estocolmo o Malmo.
“El aumento de la violencia de grupos criminales y los incidentes con armas de fuego en algunas zonas de Suecia en abril de 2022 marcaron la campaña electoral de los comicios de ese año e impulsaron a la extrema derecha, que vinculó esa delincuencia con la inmigración”, expuso el sitio.




