Robert Kouzovkov, de 44 años, un caricaturista ruso crítico del presidente Vladimir Putin, conocido con el nombre artístico de Semyon Skrepetsky, fue asesinado a quemarropa el lunes (16.06.2026) en la ciudad de Biala Podlaska, por lo que “se está llevando a cabo una investigación”, dijo el portavoz de la fiscalía local, Marcin Kozak.
La víctima recibió cinco disparos, uno de ellos en la cabeza, declaró Kozak en una rueda de prensa, añadiendo que dos ciudadanos bielorrusos habían sido detenidos, aunque no imputados, en relación con el caso.
Kozak confirmó que el fallecido, a quien la fiscalía identificó como Robert K., realizaba actividades artísticas en las que expresaba críticas hacia las acciones actuales de las autoridades de la Federación Rusa.
Los medios locales identificaron también a la víctima como un artista y *performer* ruso célebre por sus críticas al líder de Rusia.
Tres días antes de su muerte, Skrepetsky había viajado a Berlín con motivo del Día de Rusia —festividad que se celebra el 12 de junio para conmemorar la declaración de soberanía del país previa a la disolución de la Unión Soviética—, donde protagonizó una protesta exhibiendo una caricatura de estilo iconográfico que representaba a Iósif Stalin y a Putin, según informó el medio de comunicación Meduza.
Russian artist and Kremlin critic Semyon Skrepetsky was shot dead Monday morning in Poland, officials said, in a killing that has shocked opposition activists and raised questions about whether his political work played a role in his death. https://t.co/16NObVtkif
— CBS News (@CBSNews) June 16, 2026
La identidad de la víctima constituiría un elemento clave para la investigación, señaló Kozak por teléfono.
Polonia afirma que su papel como centro logístico para el envío de suministros militares y de otro tipo a Ucrania la ha convertido en objetivo de espías rusos que intentan recopilar información sobre el apoyo a los esfuerzos de Kiev para repeler la invasión rusa, así como perpetrar actos de sabotaje.
La embajada de Rusia en Varsovia no estuvo disponible de inmediato para hacer comentarios. Jacek Dobrzynski, portavoz del ministro polaco de servicios especiales, declaró que la Agencia de Seguridad Interna había estado colaborando estrechamente con la policía y la fiscalía en este asunto.




