Con tan solo 17 años, falleció Monserrat Sarmiento, joven que recibió un trasplante de corazón en 2018 luego de una masiva campaña conocida como “Un corazón para Monse”. Sus padres confirmaron la noticia con una emotiva carta a su difunta hija.
“Con profundo dolor en nuestros corazones, queremos comunicar que nuestra querida Monserrat ha partido”, se pudo leer este martes en la cuenta de Instagram del mismo nombre que la campaña.
Su caso se hizo conocido hace alrededor de una década. Debido a una miocardiopatía dilatada, que sufría desde su nacimiento, la menor se había vuelto prioridad nacional para recibir un órgano en 2015.
Se conectó a un corazón artificial
Ya en 2016, con 6 años, se convirtió en la paciente más joven en conectarse a un corazón artificial en Chile y Latinoamérica. Sin embargo, esto no suplía su necesidad de un donante, e incluso sufrió un accidente cerebrovascular, propio de pacientes a quienes han instalado dispositivos como una víscera artificial.
Desesperados por ayuda, sus padres iniciaron la emotiva campaña en redes sociales en 2017, y en 2018 por fin llegó el órgano compatible. Monserrat fue sometida a la operación, teniendo solo 9 años. El doctor Pedro Becker encabezó el trasplante en el Hospital Clínico de la Universidad Católica.
Mediante Instagram, sus padres actualizaban constantemente el estado de salud de la joven, pero en los últimos días sus seguidores conocieron la nueva tragedia que golpeaba a la familia. “Nuestra casa se incendió. Monserrat está bien, gracias a la ayuda de vecinos logramos sacarla y fue trasladada al hospital”, publicaron el 9 de junio.
Finalmente, mediante la misma red social y sin dar mayores detalles, confirmaron su fallecimiento el 15 de junio de 2026.
Padres le dedicaron emotiva carta
En la misma publicación, le dedicaron algunas palabras: “Después de una vida marcada por una valentía inmensa, hoy descansa en paz, rodeada del amor que sembró en cada persona que tuvo el privilegio de conocerla”.
“Gracias por habernos elegido como tus padres. Fuiste, eres y siempre serás la mejor hija que pudimos tener. La más feliz, la más sonriente, la más valiente y luchadora. Nos enseñaste sobre la fuerza, la esperanza, la resiliencia y el amor incondicional”, agregaron.
“Tu corazón tocó miles de vidas y tu historia unió a personas de todas partes en una cadena de cariño que jamás olvidaremos. Aunque hoy las lágrimas nos acompañan, también nos acompaña la gratitud por cada instante compartido contigo”, profundiza el escrito.
“Vuela alto, Monse, hijita hermosa, amada inmensamente. Tu luz jamás se apagará. Vivirás por siempre en nuestros corazones”, concluyeron sus padres.




