El presidente de Brasil, Lula da Silva, le pidió a su homólogo estadounidense, Donald Trump, no entrometerse en las elecciones brasileñas, remarcando que son un asunto exclusivo de su país.
Tras participar del G7 en Evian, Francia, cumbre a la que Brasil asistió como invitado, Lula fue consultado respecto a las declaraciones del mandatario norteamericano, quien aseguró que Brasil es un país “políticamente difícil” tras la condena del exdiputado brasileño Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jaír Bolsonaro.
“Tiene derecho a tener sus preferencias electorales. Sólo espero que no viole el código de ética entre las naciones que quieren ser respetadas en su soberanía, sólo espero eso”, señaló el presidente brasileño, según recoge O Globo.
“Le puede seguir gustando Bolsonaro, su padre, su hijo, su nieto, no hay problema. Ahora, no se entrometa en las elecciones de Brasil porque son problema de Brasil”, agregó. “Lo único que quiero es respeto por Brasil”, aseveró.
El líder progresista se refirió así a los dichos de Trump, quien previamente criticó la detención del hijo del expresidente Jaír Bolsonaro.
“Ha sido desagradable, han detenido a alguien que se presenta a unas elecciones (…). Estaba yendo bien en las encuestas y lo han detenido por hacer declaraciones en Texas”, manifestó el republicano.
Sin embargo, posiblemente Trump confundió a Eduardo Bolsonaro, quien no se presenta a ninguna elección, con su hermano, el senador Flavio Bolsonaro, quien sí competirá contra Lula en los comicios brasileños de octubre próximo.
Cabe señalar que Eduardo, quien vive en Texas, fue condenado en ausencia el martes por el Tribunal Supremo brasileño a cuatro años y dos meses de cárcel por coacciones a la Justicia debido a sus gestiones ante el Gobierno de EEUU para que impusiera sanciones contra Brasil.
En tanto, Lula aseguró que Trump hizo “algo desagradable” al sugerir nuevos aranceles a Brasil mientras las negociaciones comerciales aún están en curso.
“No pedí una reunión bilateral con Trump porque estamos en negociaciones. Creo que lo que hizo fue algo desagradable para Brasil. Por eso dije que sigue actuando como emperador”, sostuvo.
A su vez, Lula defendió el sistema de urnas electrónicas que opera en Brasil, agregando que quizás EEUU podría aprender de esto y de cómo celebrar “elecciones más tranquilas, más leves y menos problemáticas”.
“Si hay alguien que tiene que aprender de las elecciones civilizadas en Brasil, es mi amigo Trump. La próxima vez tomaré la máquina de votación electrónica para mostrarle cómo funciona”, expresó.




