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Casi borra mensaje que terminó llevándolo al Mundial: la surrealista historia de crack de Cabo Verde

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Escrito por:Jaime Zavala

Hay oportunidades que llegan disfrazadas de casualidad. Otras aparecen en el momento menos esperado, escondidas entre correos no leídos, llamadas perdidas o mensajes que parecen no tener importancia. Roberto Lopes estuvo a punto de dejar pasar una de ellas.

Hace apenas unos años, el defensor revisó su cuenta de LinkedIn y encontró un mensaje escrito en portugués. No entendió bien de qué se trataba. Pensó que era publicidad, spam o alguna de esas comunicaciones que suelen perderse entre tantas notificaciones. Lo ignoró y siguió con su vida.

Lo que no sabía era que, detrás de aquellas palabras que no llegó a leer, estaba la invitación que cambiaría para siempre su destino.

Nacido en Irlanda, pero con raíces caboverdianas por parte de su padre, Lopes había construido toda su carrera lejos de Cabo Verde. Su historia parecía destinada a desarrollarse en el fútbol irlandés, sin imaginar que el país de sus ancestros lo estaba buscando para formar parte de un sueño colectivo.

Meses después llegó un segundo mensaje. Esta vez estaba en inglés. La curiosidad pudo más. Investigó, tradujo aquella primera comunicación y descubrió que era real, era que la Federación de Cabo Verde quería que defendiera los colores de los ‘Tiburones Azules’.

El mensaje fue escrito exactamente por el entonces director técnico del seleccionado, Rui Águas, en el año 2018 y tras revisar el perfil digital del jugador.

Lo que comenzó como una simple consulta en una red profesional terminó convirtiéndose en una decisión de vida para el central de 34 años, de los registros del Shamrock Rovers de la Premier División de Irlanda.

Lopes aceptó el desafío, completó los trámites necesarios y empezó a construir un vínculo profundo con una nación que, aunque formaba parte de su historia familiar, todavía no conocía desde el fútbol. Poco a poco se ganó un lugar en el equipo y se convirtió en una pieza importante de una generación que perseguía una meta que parecía imposible, el clasificar por primera vez a una Copa del Mundo.

Yo no hablaba portugués y usaba LinkedIn principalmente para la universidad. Al ver ese mensaje creí que era spam. Por suerte me escribieron de nuevo en inglés y ahí comenzó una increíble aventura“, confesó en su oportunidad.

La experiencia me abrió la mente, ya que me permitió visitar lugares que nunca habría conocido, interiorizarme de la cultura africana y aprender el idioma. Transformó mi carrera y mi vida personal“, añadió el zaguero.

Y entonces llegó el gran día. El lunes 14 de junio, ante millones de espectadores, Cabo Verde saltó al campo para enfrentar a España, una de las grandes potencias del fútbol mundial, por el Grupo H de la Copa del Mundo en EEUU, México y Canadá.

Del otro lado estaban figuras acostumbradas a los grandes escenarios. Del lado caboverdiano, un grupo de futbolistas que cargaba con el orgullo de representar a un país debutante.

Durante 90 minutos resistieron cada ataque. Corrieron, lucharon y defendieron como si cada balón fuera el último. Entre ellos estaba el apodado Pico, aquel jugador que años atrás había ignorado el mensaje que podía cambiarle la vida.

El empate sin goles fue celebrado como una victoria. Para Cabo Verde significó escribir una de las páginas más importantes de su historia deportiva. Para Lopes fue mucho más que un resultado, fue la prueba de que los caminos más extraordinarios pueden comenzar con algo tan simple como un mensaje que casi termina en la papelera.