La pasada segunda vuelta presidencial dejó un resultado inesperado en Colombia, con un Abelardo de la Espriella que ganó con apenas un punto porcentual sobre Iván Cepeda, según el preconteo oficial. En la antesala, las encuestas le daban una ventaja de más de cinco puntos al derechista en balotaje.
Si bien el abogado de 47 años celebró con bastante entusiasmo su triunfo, en el círculo cercano se avizora que no será un gobierno fácil. En marzo pasado, su movimiento político Movimiento de Salvación Nacional había obtenido sólo cuatro senadores y un representante en la cámara, por lo que estará obligado a llegar a acuerdos con fuerzas de derecha y centro derecha que, durante la campaña, fueron muy criticadas por él mismo.
Abelardo de la Espriella gobernará sin mayorías
Por lo pronto, el tradicional Centro Democrático (del expresidente Álvaro Uribe) ya le había entregado su apoyo en la segunda vuelta, así como los conglomerados de Cambio Radical, el Partido de la U y el Partido Conservador.
De esta forma, tendría que hacer frente a la oposición, que está representada por el Pacto Histórico (partido del presidente Petro) y el Partido Liberal, el más tradicional dentro de la centro izquierda colombiana.
La agenda de De la Espriella mantiene un foco consecuente con lo que son los gobiernos de derecha más dura dentro de Latinoamérica: seguridad y lucha contra el narcotráfico, achicar el estado, construcción de megacárceles y las denominadas ‘batallas culturales’.
En el caso del abogado, también iría por frenar varias políticas impulsadas por Gustavo Petro: entre ellas las negociaciones con grupos armados, prácticas medioambientales y la reforma de pensiones.
Tom Long, profesor del Departamento de Política y Estudios Internacionales de la Universidad de Warwick, indicó al medio France 24 que la falta de base política de De la Espriella va a suponer un importante obstáculo para él una vez que ocupe el cargo.
“Va a tener que expandirse muy rápidamente. La cuestión principal es si podrá movilizar a sus seguidores en internet y fuera del país; y, francamente, soy escéptico respecto a su capacidad para ganarse el apoyo de más provincias y municipios locales, porque es difícil construir algo si careces de base popular”, apuntó.
#EnDesarrollo “Será un gran presidente”. Donald Trump, presidente de Estados Unidos, aseguró que la relación con Colombia será mucho mejor con Abelardo de la Espriella como presidente.
Desde la Casa Blanca, Trump celebró el triunfo del candidato de la derecha, a quien apoyó para… pic.twitter.com/XfIyMI27vX
— BluRadio Colombia (@BluRadioCo) June 22, 2026
Mathilde Allain, profesora e investigadora del Instituto de Altos Estudios de América Latina de la Universidad Sorbonne Nouvelle de Francia, tiene una opinión similar.
“A Abelardo de la Espriella se le describe como un outsider antisistema, pero no hay que olvidar que no cuenta ni con un partido político ni con una mayoría en el Congreso. Para gobernar, tendrá que apoyarse en la élite tradicional colombiana” y en las fuerzas aliadas al “expresidente Álvaro Uribe, que de inmediato se han alineado con él”.
Esto, sin embargo, no significa que De la Espriella vaya a carecer necesariamente de poder. “La preocupación es que gobierne de forma más autocrática”, afirma Long.
Por lo pronto, ya en su primer discurso Abelardo aseguró que impondrá una especie de motosierra, al estilo de Javier Milei, con la firma de 90 decretos, en materias de seguridad, educación y salud. Estos no necesitan pasar por el parlamento.
“No heredo un país fácil. Es una nación dividida, endeudada, una nación que exige reconstrucción: no voy a prometer milagros, no voy a engañar al pueblo con soluciones mágicas; la recuperación exigirá trabajo, sacrificios, disciplina y perseverancia”, detalló.
🇨🇴 | AHORA: "Vamos a fortalecer nuestras relaciones con todos los países que respetan la democracia. No tendremos relaciones con los países que no respetan la libertad ni el Estado de derecho": Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia. pic.twitter.com/HBW71OOyGm
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) June 22, 2026
“Vamos a encontrar un verdadero desastre. Mientras armamos la agenda legislativa, vamos a presentar el mismo 7 de agosto 90 decretos en temas de seguridad, económicos, salud y en educación”, agregó.
Según El País, esto le podría permitir poner en marcha acciones como la fumigación de cultivos de coca, capturas de cabecillas de bandas y modificaciones superficiales en el sistema de salud. Sin embargo, necesitaría de apoyo parlamentario para reformas más profundas.
Entre estas acciones estaría la idea de revisar la continuidad de Colombia en entidades como Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos (OEA). De la Espriella considera que esas organizaciones son un “directorio político de la izquierda” y que “no han servido para nada”.
Asimismo, podría sacar a su país de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que considera una “farsa”.




