Una grave denuncia realizaron los padres de una niña de 10 años con diagnóstico de Trastorno del Espectro Austista, al asegurar que fue golpeada por más de 50 estudiantes en el Instituto Claret de Temuco, en la región de La Araucanía. Según detallaron, la menor fue disfrazada con una máscara de gato y una cola, lo que derivó en que le gritaran “therian” y luego la atacaran físicamente.
La Superintendencia de Educación (Supereduc) recepcionó la denuncia presentada por los apoderados, calificándola de “crítica”, y se derivó al área de fiscalización para realizar una visita al establecimiento. En tanto, desde el colegio afirmaron que la indagatoria seguirá tras las vacaciones de invierno.
En conversación con Radio Bío Bío en Temuco, la madre de la estudiante afectada, Daniela Retamal, relató que estos hechos se registraron el pasado jueves en uno de los recreos tras una actividad para dar inicio al receso por vacaciones de invierno.
Varios estudiantes fueron disfrazados, entre ellos su hija, que, debido a su gusto por los gatos, quiso asistir con una máscara y una cola, simulando un felino. No obstante, eso desencadenó burlas de los otros estudiantes, que le gritaban “therian”. Fue en medio de eso que un grupo de más de 50 alumnos, según relató la mujer, atacó físicamente a la menor, propinándole golpes de puños, patadas y tirones de cabello.
Pese a la gravedad de lo ocurrido, la apoderada aseguró que ningún adulto contuvo a la niña. Es más, afirmó que inspectoras usaron la máscara de gato que desató la agresión para burlarse de la estudiante. A consecuencia de la agresión grupal, la afectada resultó policontusa.
Colegio investigará tras regreso de vacaciones
A través de un comunicado, el Instituto Claret de Temuco informó que se activaron los protocolos por un “supuesto maltrato escolar” y confirmó que la investigación se reactivará una vez terminadas las vacaciones de invierno.
En el escrito precisaron que “teniendo en consideración lo que se puede apreciar en las grabaciones, no se aprecia la ejecución de actos que puedan ser considerados como hechos de violencia física”. Añadieron en esa misma línea que, una vez que estén los resultados de la investigación, se darán a conocer a las personas interesadas y miembros de la comunidad.
La Superintendencia de Educación (Supereduc) también se refirió a este caso a través de una declaración escrita. Según expusieron, tras conocer los hechos, se le otorgó a la denuncia el carácter de crítico, por lo que “se derivó de inmediato al área de fiscalización para realizar una visita al establecimiento”.
Enfatizaron que, para abordar estas situaciones, los establecimientos deben adoptar medidas preventivas y formativas que favorezcan la convivencia escolar y la gestión colaborativa de conflictos. Si se produce un hecho de maltrato o bullying en el contexto educativo, la normativa educacional señala que las escuelas, colegios y liceos tienen el deber de activar los protocolos que correspondan, los que deben estar contenidos en su Reglamento Interno.
Estos protocolos deben ser conocidos por toda la comunidad y cumplir con contenidos mínimos, establecidos según la norma, entre los que se cuentan: las etapas y acciones del procedimiento para resolver denuncias que reciba el establecimiento, las personas responsables de implementar el protocolo, los plazos de investigación y resolución sobre los hechos, las medidas de resguardo y apoyo psicosocial y/o pedagógico a los involucrados, la comunicación a las familias, entre otros aspectos.




