Chile y Estados Unidos (EEUU) han acercado posiciones en materia de minerales para la industria de la Inteligencia Artificial (IA), sector que actualmente empuja una buena parte de la economía norteamericana.
Por ejemplo, en marzo de este año y al día siguiente de asumido el gobierno del presidente José Antonio Kast, ambos países firmaron una declaración conjunta para establecer consultas sobre minerales críticos y tierras raras. Luego, en abril de est año, se cerró un memorándum para impulsar el desarrollo de la explotación y procesamiento de los mismos.
Y este 25 de junio, este lazo cerró un nuevo avance: la suscripción de la Declaración Conjunta sobre IA en la II Cumbre Pax Silica.
Del latín Pax -paz-, el nombre de la iniciativa no deja lugar a interpretaciones: aunque no conlleva obligaciones específicas, el país de las rayas y las estrellas busca asegurar sus cadenas de suministro de silicio y otros materiales críticos sobre los que se forman los chips que dan vida a todo; desde los gigantes centros de datos para la IA hasta el celular u ordenador desde el cual usted lee este artículo.
Chile firman el Pax Silica de EEUU
Fue mediante un simple tweet de la Embajada de EEUU en Chile que se dio a concer la noticia, con el embajador Andrés Ergas participando en la nueva edición de la cumbre.
“Chile se incorporará mañana a esta iniciativa, promoviendo innovación, inversión, cadenas de suministro resilientes y cooperación tecnológica”, señaló el mensaje en X. Otros países que firmaron la Declaración fueron Argentina, El Salvador y Costa Rica.
🇨🇱💡 El Embajador Andrés Ergas participa en la II Cumbre de Pax Silica, donde suscribió la Declaración Conjunta sobre IA. Chile se incorporará mañana a esta iniciativa, promoviendo innovación, inversión, cadenas de suministro resilientes y cooperación tecnológica. pic.twitter.com/nrf0rjm23K
— Embajada Chile EEUU (@EmbajadaChileUS) June 25, 2026
Un artículo en la página del Departamento de Estado de EEUU contiene la Declaración de la primera cumbre Pax Silice, donde se reconoce que las cadenas de suministro son indispensables para la “seguridad económica mutua”, consignado a la IA como “una fuerza transformadora para nuestra prosperidad a largo plazo”.
“En ese espíritu, declaramos nuestra visión compartida de profundizar nuestras alianzas económicas mediante esfuerzos conjuntos en prácticas de seguridad de las inversiones, infraestructuras e incentivos”, sostiene la declaración que firmaron, en una primera instancia, economías como Japón, Australia, Alemania, Israel y también la Unión Europea.
Otros aspectos mencionados son el fomento a la colaboración en pilares estratégicos de las cadenas de suministro como software, conectividad e infraestructura de redes, computación y semiconductores, refinación y procesamiento de minerales y energía. “Creemos que la verdadera segurdad económica requiere reducir las dependencias excesivas y forjar nuevas relaciones con socios y proveedores confiables comprometidos con prácticas de mercado justas”, agrega la Declaración.
Más allá de las palabras diplomáticas, cabe entender que tanto el mercado de silicio -del cual se fabrican las obleas donde se “graban” los chips- como el de tierras raras está ampliamente dominado por China.
Por ello, en momentos de tensiones comerciales el gigante asiático podría tomar medidas para endurecer los controles sobre estas exportaciones, con tal de meter presión a, por ejemplo, la industria de IA y defensa estadounidense.
Esto se vivió el año pasado, cuando Beijing impuso controles a la exportación de materiales estratégicos hacia EEUU, centrado en las llamadas tierras raras, un conjunto de elementos con cientos de aplicaciones tecnológicas y donde China contola más del 70% de la producción mundial y casi el 90% del procesamiento.
Implicancias para Chile y el papel de China
Radio Bío Bío tomó contacto con el profesor de Derecho UC y director del Programa de Derecho, Ciencia y Tecnología UC, Matías Aránguiz, para tener algo de luz sobre las implicancias de la firma de esta declaración para nuestro país.
Por un lado, está el aspecto económico y la reacción que puede haber en los mercados, teniendo como antecedente que junto con industrias críticas como el cobre y litio, donde Chile ejerce un liderazgo global innegable, también se han visto avances en materia de tierras raras, con la aprobación ambiental del proyecto minero de Aclara en Penco.
Así, Aránguiz sostuvo que el mercado vería la adhesión al Pax Silica “con buenos ojos inicialmente. Esto es una una buena señal que nos estamos alineando a la política productiva y a las cadenas de suministro de IA lideradas por EEUU, lo cual creo que es muy bueno. Fortalece nuestra nuestra presencia en cobre y litio, lo cual hayamos tenido algunos algunos inconvenientes por la política inicial del presidente Trump -en materia de aranceles- y esto podría alinear o alivianar posibles roces en esa área”
“Lo que sí es importante, es que esto debe ser parte de una política del país. No solamente este documento, sino que es lo que vamos a hacer posteriormente con él: si es que Chile va a fomentar una política industrial más fuerte en esta línea o simplemente vamos a ratificar nuestra posición como proveedores de materias primas”, enfatizó el experto, agregando que este acuerdo puede dar señales al otro lado del Pacífico.
“De alguna forma también le estamos diciendo algo a China. Cada vez que estamos firmando esta decisión, estamos dándole la espalda a nuestro principal socio comercial y esto puede tener un costo. La forma de reducir ese costo o de mitigarlo está en la medida en que nosotros podamos, en la línea de este documento, poder fortalecer nuestras líneas de producción”, advirtió el académico UC.
Considerando lo anterior, el profesor de Derecho UC remarcó que nuestro país, más que signar obligaciones -dado que el texto del Pax Silica es “liviano” al respecto-, toma una posición en el tablero global, existiendo el posible riesgo de una respuesta del país asiático.
“Nuestra generación de cobre, litio, energía, tiene como gran destino a Asia. La pregunta es si esto va a cambiar cómo esto se distribuye y si esto ocurre así, cuáles van a ser los términos y condiciones y si esto va a tener algún efecto en otros productos que compre China. Estamos tomando en este caso una posición y una posición clara con respecto a algo que cruza mucha industria, que es la inteligencia artificial, no es cierto, porque cruza energía, minerales, y estamos de alguna forma decidiendo por nuestro socio del norte”, explicó.
Por último, si bien reconoce que en las condiciones actuales Chile no va a competir con los modelos de IA de EEUU ni China, la economía local está entrando en las cadenas de suministro detrás de esta gigantesta industria, por lo que es clave “no quedarnos fuera” tanto como proveedores de materias primas, pero también energías renovables y como polo de instalación de centros de datos, dada la geografía y el nivel de conexión del país.




