Croacia, liderada por Luka Modric, encontró la fórmula para derribar el férreo bloque de una Ghana que llegaba invicta al Mundial 2026. Con un 2-1 en Filadelfia, los balcánicos aseguraron el segundo puesto del Grupo L y se encaminan a un cruce de dieciseisavos que, salvo sorpresa, será ante Colombia o Portugal.
El inicio fue prudente por ambos lados. Ghana, ya clasificada y enfocada en resguardar como mínimo la segunda plaza, se mostró especialmente conservadora. Pasado el cuarto de hora, un error en la salida africana encendió a Croacia: Nikola Vlasic probó desde fuera del área y su remate besó el exterior del poste.
Con el avance de los minutos, los de Zlatko Dalic adelantaron líneas y, a los 31, Petar Susic halló espacio en la frontal para clavar un derechazo cruzado al fondo de la red. Por primera vez en el torneo, Ghana —hasta entonces el segundo equipo más eficiente del certamen, con un gol a favor y ninguno en contra— se veía por detrás en el marcador.
Tras el descanso, el conjunto de Carlos Queiroz abandonó la contención y apretó alto, encerrando a Croacia en su campo durante el primer tramo del segundo tiempo, empujado por una afición minoritaria pero ruidosa. Los europeos resistieron el envión hasta que, en el 73, un balón parado cobrado por Nuamuah encontró a Derrick Luckasen en el área chica para el empate con un toque sutil.
La respuesta croata fue inmediata. Pasalic, recién ingresado por Kovacic, obligó a una gran intervención de Asare. En el córner posterior, Modric ejecutó con precisión y Vlasic, de cabeza, firmó el 2-1 que encendió a Filadelfia hasta el final. A sus 41 años, el capitán volvió a exhibir jerarquía y vigencia, lejos de una despedida prematura del Mundial y de la selección.
Ghana fue creciendo con el paso de los minutos, pero no le alcanzó para evitar caer al tercer puesto del grupo. En la siguiente fase, se cruzará con el segundo del sector que encabeza Colombia, seguida de Portugal, que se enfrentan en Miami.




