Irán advirtió este domingo que cualquier buque que se desvíe de la ruta establecida por Teherán en el estrecho de Ormuz incrementará las tensiones en medio del intercambio de ataques con Estados Unidos en ese estratégico paso marítimo.
Ese mismo día, Irán lanzó bombardeos contra Kuwait y Baréin en represalia por ataques estadounidenses contra su territorio, un nuevo pico de confrontación que pone en riesgo las gestiones diplomáticas orientadas a poner fin al conflicto.
El entonces presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que Irán “dejará de existir” si se reactiva un enfrentamiento armado en la región.
El canciller iraní, Abbas Araqchi, arribó a Bagdad y advirtió que cualquier intento de aplicar medidas diferentes a las ya implementadas por la República Islámica solo complicará el panorama, demorará la reapertura del estrecho de Ormuz y elevará aún más la tensión.




