Tras varios intentos fallidos, este domingo a las 7 de la mañana fue retirada la cruz inclinada que coronaba la Iglesia de los Padres Carmelitas en Viña del Mar. El operativo, coordinado por funcionarios municipales y una empresa contratada por el Obispado de Valparaíso, se llevó a cabo ante el riesgo de colapso del símbolo religioso, deteriorado por los sismos del 31 de mayo.
La estructura, de fibra de vidrio, estaba instalada a unos 40 metros de altura y pesaba cerca de 20 kilos, lo que volvió compleja la maniobra. Para concretarla se empleó un elevador con brazo telescópico, que permitió a dos operarios acceder a la parte superior del templo.
Desde la Secretaría General de la Iglesia indicaron que la cruz no será repuesta. Precisaron además que, tras un intento infructuoso de retiro por parte de Bomberos, se optó por contratar a una empresa privada para ejecutar los trabajos.
El prevencionista de riesgos Bastián Olivares recordó que la normativa vigente faculta a los municipios a exigir reparaciones, demoliciones o medidas preventivas cuando existan riesgos en la infraestructura urbana.
El retiro del crucifijo se concretó luego de múltiples maniobras y tomó cerca de una hora. Paralelamente, el municipio estableció un perímetro de seguridad entre 4 y 5 Norte en Avenida Libertad, ante la preocupación de feligreses y transeúntes que circulan habitualmente por el sector.
Información de Diego Carmona.




