La Sala del Senado tiene previsto votar este martes, desde las 9:30 horas, la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau. Para que el libelo sea aprobado se requieren 26 votos, pero en las últimas horas el escenario se ha estrechado por movimientos que podrían incidir en el quórum y en el conteo final.
Uno de los hechos relevantes es el permiso constitucional solicitado por el senador de Renovación Nacional, Manuel José Ossandón, quien integra la comitiva que acompaña al presidente José Antonio Kast en su visita oficial a Paraguay. Con esa autorización, el umbral para aprobar la acusación se reduciría de 26 a 25 votos.
A lo anterior se suma la inhabilitación del senador de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, quien argumentó que las acusaciones constitucionales se han convertido en un instrumento de disputa coyuntural y que resulta necesario terminar con ese uso. Su ausencia del conteo agrega incertidumbre al equilibrio entre partidarios y detractores del libelo.
Persisten además dudas respecto del sentido de voto de algunos senadores, entre ellos los demócratas Matías Walker y Miguel Ángel Calisto, lo que mantiene abierto el resultado de la jornada.
La antesala también estuvo cruzada por nuevas controversias. La diputada del PNL, Paulina Muñoz —integrante de la comisión que defenderá la acusación ante el Senado— pidió que el senador Vlado Mirosevic se inhabilite, luego de que este anunciara públicamente que votará en contra. A su juicio, al adelantar su postura y ajustar su agenda para permanecer en Chile con el fin de participar en la sesión, habría comprometido la imparcialidad que exige el procedimiento.
Desde el oficialismo, el senador socialista Juan Luis Castro advirtió que una definición de esta envergadura requiere la presencia de todos los parlamentarios y subrayó que no debería producirse un escenario de falta de quórum.
Por su parte, el senador Vlado Mirosevic, del Partido Liberal, defendió su decisión de rechazar la invitación del Ejecutivo para integrar la delegación que viajó a Paraguay, señalando que optó por quedarse en el país para cumplir con su deber de revisar y votar la acusación.
En una Cámara Alta donde cada voto puede resultar determinante, la asistencia de los senadores y el comportamiento de los indecisos marcarán si la acusación contra Nicolás Grau avanza o queda definitivamente descartada.




