Keiko Fujimori, recientemente elegida presidenta de Perú, hizo un llamado a la unidad nacional tras una elección sumamente ajustada. La nueva mandataria subrayó que asume “una gran responsabilidad” en un país “prácticamente dividido”, reflejo del estrecho margen con el que venció a Roberto Sánchez: 50,135% frente a 49,865%.
Desde su domicilio en Lima, señaló que mantendrá abiertas las puertas del diálogo con su adversario electoral y con los líderes de las diversas bancadas del nuevo Congreso bicameral. Recalcó que escuchará “a ambos lados” y que, una vez reciba sus credenciales como presidenta electa, nombrará los equipos de transferencia y conformará su gabinete. Evitó adelantar nombres, aunque admitió que ya existen opciones preliminares.
Entre sus primeras acciones de gobierno, anunció que priorizará la recuperación del orden y la adopción de medidas preventivas ante el fenómeno de El Niño. Acompañada por sus hijas, Kyara y Kaori, dirigió un mensaje a la juventud, resaltando la importancia de la constancia y el esfuerzo, al recordar que esta fue su cuarta postulación.
Fujimori manifestó que aguardará la proclamación oficial del Jurado Nacional de Elecciones con humildad y prudencia. Según el cronograma, el JNE anunciará los resultados el viernes 3 de julio; el 15 de julio se entregarán las credenciales y el 28 de julio se realizará la investidura presidencial. La ONPE informó que el 100% de las actas ya fue contabilizado y que las observaciones han sido resueltas por los jurados electorales especiales.




