Los gremios agrícolas de La Araucanía señalaron que las declaraciones del ministro de Agricultura, Jaime Campos, sobre el cobro por el uso de agua para riego reflejan una visión incompleta de la realidad que enfrentan los pequeños y medianos productores. En respuesta, instaron al Gobierno a impulsar y financiar la construcción de embalses para ampliar la superficie cultivable, rechazando la idea de que los agricultores deban cofinanciar estas obras.
Las críticas surgieron luego de que el ministro afirmara que el agua es un recurso escaso y que corresponde pagar por su utilización, planteamiento que los gremios interpretan como un paso hacia el cofinanciamiento de nueva infraestructura hídrica. Según los dirigentes, la mayoría de los agricultores medianos y pequeños no tiene capacidad económica para asumir esos costos.
Camilo Guzmán, presidente de la Asociación de Agricultores Unidos, calificó como preocupantes las declaraciones del ministro, al considerar que no reflejan la situación real del sector. También cuestionó que el debate se haya abierto públicamente sin un diálogo previo con quienes producen los alimentos en el país.
El dirigente, oriundo de Traiguén, sostuvo que antes de proponer nuevos cobros se deben abordar las distorsiones del mercado que están debilitando la actividad agrícola. A su juicio, hablar de más costos sin revisar el marco jurídico y regulatorio desconoce la realidad económica del rubro. Agregó que no se puede limitar la discusión al pago por el agua cuando los problemas de fondo son económicos, legales y de competencia.
Guzmán afirmó que el Estado, antes de imponer nuevas cargas, debe corregir la concentración de mercado, la falta de transparencia, los abusos de poder de compra y la desventaja frente a los mercados internacionales. Los gremios reiteraron la necesidad de construir embalses como parte de una política de seguridad alimentaria, subrayando que esa inversión corresponde al Gobierno.




