Marcelo Bielsa cerró su etapa al mando de la selección de Uruguay con una dura autocrítica y aclaraciones sobre la interna del plantel tras la eliminación de la Celeste en la fase de grupos del Mundial 2026.
En una extensa conferencia, el técnico argentino asumió por completo la responsabilidad del traspié y admitió que el equipo rindió por debajo de lo esperado. Abrió su despedida con un mensaje a la hinchada: dijo sentir que falló a los aficionados y consideró inaceptable la eliminación temprana, algo “imprevisto” y “inadmisible”.
Bielsa fue tajante al evaluar su rol: afirmó que no puede justificar la posición final del equipo y que, aunque todos dieron el máximo —cuerpo técnico y jugadores—, no alcanzó. Señaló que optar por caminos distintos difícilmente habría cambiado los resultados.
Respecto del respaldo institucional, destacó el trabajo de la AUF durante todo el proceso. Aseguró haber contado con todas las condiciones para desempeñar su labor y remarcó que no tiene reclamos hacia la dirigencia ni la estructura de apoyo.
Uno de los ejes de su adiós fue la relación con el grupo. Confirmó que hubo reuniones con los futbolistas desde el duelo ante Estados Unidos, a fines de 2025, hasta el Mundial, pero precisó que se centraron en aspectos de convivencia y organización, no en cuestiones tácticas. Contó que los jugadores pidieron dejar de entrenar en grupos separados para trabajar todos juntos, solicitud que aceptó por entender la necesidad de cercanía del plantel. Subrayó, además, que no hubo cambios en la estrategia ni en su idea de juego, y que el partido ante España refleja que el equipo se mantuvo fiel a sus principios futbolísticos.
También accedió a reducir la cantidad de charlas técnicas a pedido de varios referentes, aunque insistió en que esos ajustes no alteraron el plan de juego. Lamentó, por otro lado, las filtraciones ocurridas durante el proceso y aclaró que no mantuvo contactos con periodistas ni intermediarios fuera de las conferencias. Evitó excusas y reiteró que la responsabilidad de la eliminación es exclusivamente suya. “No tengo ninguna excusa para explicar por qué el equipo sumó dos puntos sobre nueve y quedó fuera de la segunda ronda”, dijo. Añadió que el final le resulta muy doloroso por las expectativas generadas y el esfuerzo de todos, y destacó la entrega del plantel.
Bielsa también abordó la sustitución de Fernando Muslera al entretiempo frente a España, luego del error que derivó en el 0-1. Explicó que el arquero había tenido 38,1° de fiebre el día anterior, pero estaba apto para jugar. Sin embargo, reveló que fue el propio Muslera quien pidió salir, afectado anímicamente por su equivocación y pensando en el bien del equipo, dado que aún había margen para revertir la situación. Bielsa calificó ese gesto como una muestra de grandeza poco frecuente en el fútbol actual y aclaró que el día del partido el guardameta ya no presentaba fiebre ni secuelas.




