María Corina Machado, reciente ganadora del Premio Nobel de la Paz, no cuenta con el respaldo del gobierno de Donald Trump para asumir un rol visible en una eventual transición en Venezuela. En Washington, además, genera preocupación su posible regreso al país en medio de la emergencia provocada por los recientes terremotos.
Según un reporte de Axios, altos funcionarios estadounidenses consideran que su retorno en este momento podría interpretarse como un uso político de la tragedia. El medio señaló que los intentos de Machado por viajar a Caracas han generado “drama innecesario” en el Departamento de Estado y podrían agravar las tensiones internas en Venezuela justo cuando avanzan operaciones de ayuda humanitaria con apoyo de Estados Unidos.
De acuerdo con esa versión, Machado ha gestionado en repetidas ocasiones ante el secretario de Estado, Marco Rubio, y el subsecretario Chris Landau, una vía de regreso con garantías de seguridad. Ella reside actualmente en Miami. Sin embargo, ambos habrían mostrado reticencias, considerando que las labores de rescate están bajo coordinación del gobierno transitorio encabezado por Delcy Rodríguez.
Las fricciones se habrían agudizado cuando Machado informó a autoridades estadounidenses su interés en participar en la gestión de la ayuda tras los sismos del 24 de junio, propuesta que fue rechazada por la administración Trump. Dos funcionarios del Departamento de Estado, citados por Axios, sostienen que en la Casa Blanca la perciben como alguien que busca capitalizar la entrega de asistencia para su beneficio político. El New York Times también reportó que la solicitud fue evaluada como inoportuna.
Durante el fin de semana, Machado denunció que Venezuela cerró su espacio aéreo para impedir su retorno. Afirmó que el gobierno busca bloquear tanto su ingreso como el de ciudadanos que desean colaborar en las labores de auxilio, y acusó obstáculos en la distribución de alimentos y medicinas, además de restricciones a equipos internacionales de rescate y a periodistas que cubren la crisis. Sostuvo que el miércoles previo consideró impostergable volver para enfrentar la catástrofe junto a sus compatriotas y aseguró que, aunque el cierre del espacio aéreo habría sido revertido, persisten amenazas contra quienes faciliten su regreso. En paralelo, el Wall Street Journal indicó que la orden de cierre habría respondido a una directriz de Washington.
La relación entre Trump y Machado ha sido distante, pese a los intentos de la dirigente por aproximarse al mandatario, a quien incluso entregó su medalla del Nobel. Trump ha señalado en entrevistas que no la contempla para la reconfiguración política en Venezuela y que, de manera transitoria, ese proceso recae en Delcy Rodríguez. Días antes de la tragedia, Estados Unidos envió a Caracas a la opositora Dinorah Figuera para reunirse con la jefatura de la Asamblea Nacional.
Hasta este miércoles, las autoridades venezolanas informaron que el doble terremoto ha causado 2.295 fallecidos y más de 11.000 heridos.




