La clasificación de México a los octavos de final del Mundial 2026, tras dejar en el camino a Ecuador en el estadio Azteca, quedó empañada por un incidente en la tribuna de prensa. Un grupo de comunicadores ecuatorianos sufrió agresiones de algunos aficionados del Tri mientras realizaban una transmisión en vivo.
El hecho quedó documentado en un video que se difundió con rapidez. En las imágenes aparecen tres periodistas comentando la eliminación de Ecuador cuando comienzan a recibir el lanzamiento de vasos desde las gradas, varios de ellos con cerveza, lo que interrumpe su labor.
Durante la transmisión, la periodista Gissella Buendía denunció que los ataques se repitieron en múltiples ocasiones y cuestionó la escasa intervención de las autoridades en el lugar. Señaló que ya habían informado a la policía, pero que no se estaba ejerciendo control suficiente en la zona desde donde provenían las agresiones.
La situación escaló segundos después, cuando su compañero José Carlos Crespo fue alcanzado por un vaso que le golpeó el rostro. Aun así, el periodista evitó confrontaciones y se concentró en intentar identificar al responsable entre el público. Su colega repudió lo ocurrido y recalcó que no había justificación para ese comportamiento, más aún considerando la superioridad futbolística mostrada por México en la cancha.
El episodio provocó rechazo generalizado, con numerosos mensajes de condena hacia los agresores. Horas más tarde, Crespo decidió no prolongar la controversia y, en sus cuentas personales, enfocó sus publicaciones en el análisis deportivo de la eliminación de Ecuador, sin profundizar en la agresión ocurrida en el Azteca.




