Los municipios cordilleranos de la provincia de Bío Bío esperan que el nuevo fiscal regional, Roberto Garrido, priorice las investigaciones por robo de animales.
Las siete comunas que integran la Asociación de Municipios Cordilleranos —Mulchén, Quilaco, Quilleco, Santa Bárbara, Antuco, Tucapel y Alto Bío Bío— enfrentan reiterados casos de abigeato.
El presidente de la asociación y alcalde de Quilaco, Pablo Urrutia, valoró la designación de Garrido y confía en que, una vez en funciones, refuerce las indagatorias para identificar y detener a los responsables. “Queremos mayor rigurosidad en causas de abigeato. En Quilaco esto es permanente; nuestros agricultores ya no quieren criar porque sienten que trabajan para los delincuentes”, señaló.
Añadió que antes estas pérdidas se concentraban en fechas como Fiestas Patrias, pero ahora ocurren cualquier día. Relató además que en varios casos los delincuentes descuartizan a los animales y dejan restos en el lugar, afectando gravemente a pequeños productores: “Si alguien tiene una yunta de bueyes y le matan uno, pierde la capacidad de trabajo y con eso se arruina la siembra”.
Urrutia indicó que los municipios cordilleranos buscan reunirse con el nuevo persecutor para plantear sus preocupaciones. “Esperamos que nos escuche y podamos conversar. Como alcaldes, que somos la primera puerta del Estado, queremos expresar dónde están las urgencias de nuestra gente del campo, que necesita criar animales para sostener su vida y su trabajo”, afirmó.
En Quilaco, pequeños agricultores han denunciado en múltiples ocasiones que el abigeato ya no se limita a periodos específicos, sino que es constante, lo que ha llevado a varios a vender su ganado ante las pérdidas ocasionadas por estos delitos.




