El candidato izquierdista a la presidencia de Perú, Roberto Sánchez, derrotado por la derechista Keiko Fujimori en el balotaje, insistió en que hubo fraude en el proceso electoral y anunció que acudirá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Sánchez, representante de Juntos por el Perú, afirmó que presentará un recurso ante la CIDH por lo que considera una “grave afectación” al proceso electoral, luego de perder por un margen de 49 mil votos. Sostuvo que se vulneró la intangibilidad de la normativa electoral al “cambiar las reglas de juego” en la segunda vuelta para las votaciones realizadas en oficinas consulares. Recalcó que tiene el derecho legal y legítimo de llevar el caso a esa instancia.
El candidato reiteró sus denuncias de fraude respecto a la segunda vuelta del 7 de junio, cuyos resultados fueron oficializados el lunes 29 por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) tras el cómputo del 100% de actas. Hasta el momento, no ha presentado pruebas concluyentes que respalden sus acusaciones.
De manera específica, Sánchez cuestiona la votación de los peruanos en el exterior y pide la anulación de esas actas con el objetivo de revertir el resultado. Sin embargo, sus impugnaciones han sido desestimadas por los organismos electorales, y las misiones internacionales de observación han descartado irregularidades relevantes en el proceso.
Con el escrutinio completo, Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, obtuvo el 50,135% de los votos válidos (9.223.396 sufragios), frente al 49,865% de Sánchez (9.173.755 votos). El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) prevé proclamar oficialmente los resultados el viernes 3 de julio. Fujimori recibirá sus credenciales de presidenta electa el 15 de julio y asumirá el cargo el 28 de julio en el Parlamento, en coincidencia con el día nacional de Perú.




