El revés de la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau sigue generando efectos en la oposición. Esta vez fue el diputado republicano Benjamín Moreno, uno de sus promotores, quien realizó una autocrítica sobre el resultado, admitiendo deficiencias tanto en la estrategia comunicacional como en la coordinación entre las distintas fuerzas de derecha.
El legislador reconoció que posiblemente no lograron explicar con suficiente claridad el sentido de la acusación, que este martes fue desestimada por el Senado en todos sus capítulos. Además, relativizó la idea de avanzar hacia una coalición formal de derecha, señalando que “coalición porque sí, no”.
Moreno planteó que “quizás nos faltó ser más convincentes, o explicitar desde un principio que no se trataba de una proyección de ingresos, sino de materias más técnicas y complejas”, en alusión a uno de los principales reparos que surgieron durante la discusión: sectores de centro y de la propia derecha consideraron que el libelo apuntaba a errores de estimación económica más que a infracciones constitucionales.
También se refirió a los cuestionamientos internos por la falta de coordinación con otros partidos del sector. Explicó que, al momento de anunciar la ofensiva, se comunicó con Renovación Nacional, aunque no logró conversar entonces con la UDI. Afirmó que hubo gestiones previas, y si bien admitió que siempre es posible mejorar la coordinación, dudó de que una conversación más extensa hubiera cambiado el curso de la decisión, pues “probablemente hubiéramos seguido igual, porque estimamos que había antecedentes suficientes”.
El episodio reavivó las tensiones entre los partidos que respaldan al gobierno del presidente José Antonio Kast. Tras el llamado del senador republicano Rodolfo Carter a avanzar hacia una “cultura de coalición”, Moreno sostuvo que ese proceso aún está lejos de consolidarse. A su juicio, conviven partidos con estilos de trabajo distintos y el desafío es establecer mecanismos permanentes de coordinación.
Mostró escepticismo respecto de formalizar una coalición, argumentando que esta debe tener un sustento doctrinario y programático claro, y no depender del desempeño del gobierno de turno. “Hay que buscar puntos comunes sobre los cuales construir, porque las coaliciones deben asentarse en algo”, señaló.
Pese a las fricciones recientes, el diputado descartó una ruptura definitiva dentro del oficialismo. Reconoció roces, pero aseguró que se abordan mediante el diálogo y que se van “limando asperezas”, enfatizando que ese es el camino relevante hacia adelante.




