La expresidenta Michelle Bachelet hizo una escala en Chile en medio de su campaña internacional para asumir la secretaría general de la ONU, puesto que dejará Antonio Guterres al final de su mandato.
Como parte de esa carrera, ya ha visitado ocho de los 15 países que integran el Consejo de Seguridad, instancia clave en la definición del próximo liderazgo del organismo. Aún le resta reunirse con representantes de siete Estados miembros.
En los últimos meses ha sostenido una agenda intensa para sumar respaldos. Inició su periplo en América Latina y luego continuó por Europa, con paradas en Inglaterra, Rusia y Francia. Más tarde viajó a China y mantuvo encuentros con delegados de Dinamarca.
Aunque no cuenta con el aval del Gobierno del presidente José Antonio Kast, Bachelet mantiene su postulación con apoyos de México y Brasil, al tiempo que busca consolidar respaldos en el Consejo de Seguridad y sortear un posible veto de alguno de sus cinco miembros permanentes.
La diputada del Frente Amplio, Éricka Ñanco, valoró la experiencia internacional de la exmandataria y afirmó que tiene las credenciales para encabezar Naciones Unidas. Según dijo, en un escenario con poder de veto, toda candidatura exige diálogo político y construcción de acuerdos.
En la misma línea, el diputado de la Federación Regionalista Verde Social, Jaime Mulet, lamentó la falta de apoyo oficial del Ejecutivo, calificándolo como un error del presidente Kast, independiente del desenlace de la postulación.
Esta semana, Bachelet expuso ante el Consejo de Seguridad en el marco de su campaña para suceder a Guterres. La instancia reúne a los cinco miembros permanentes con poder de veto, mientras el Gobierno chileno mantiene su decisión de no respaldar formalmente su candidatura.




