El Decimoquinto Juzgado Civil de Santiago ordenó al fisco indemnizar con $50 millones a un trabajador que perdió la visión de un ojo tras el impacto de una bomba lacrimógena disparada por Carabineros durante el estallido social. Sus dos hijas también recibirán compensaciones de $10 millones cada una.
El hecho ocurrió en noviembre de 2019. Diego Leppez, jefe de departamento en una tienda de construcción, decidió terminar antes su jornada por la inseguridad en las calles. Debido a desvíos del transporte público cuando intentaba regresar a su casa, caminó por el sector de Plaza Italia y comenzó a tomar fotografías de lo que sucedía, mientras Carabineros intervenía para dispersar a los manifestantes.
En las cercanías del puente Pío Nono, una bomba lacrimógena impactó directamente en su ojo derecho, provocándole ceguera total en ese ojo y fracturas nasales.
El tribunal concluyó que la policía no actuó conforme a los protocolos de control del orden público. Señaló que era razonable presumir que Leppez se encontraba en una manifestación que no mostraba conductas violentas y que no hubo pruebas de una actitud agresiva de su parte que justificara el uso de armamento no letal para el despeje. La evidencia, agregó, indicaba que la protesta transcurría de manera pacífica antes de la llegada de los funcionarios.
En consecuencia, el fallo fijó una indemnización por daño moral de $50.000.000 para la víctima. Adicionalmente, dispuso pagos de $10 millones para cada una de sus hijas menores de edad, considerando su vínculo cercano con el afectado y el impacto de presenciar las secuelas sufridas por su padre.




