El exseleccionador de Corea del Sur, Hong Myung-bo, fue visto saliendo del país poco después de haber regresado tras el fracaso en el Mundial de 2026. El exdefensor y referente del fútbol asiático presentó su renuncia luego de la eliminación en la fase de grupos.
A su arribo al aeropuerto de Incheon, una multitud de aficionados lo recibió con gritos e insultos, concentrando en él la mayor parte de las críticas por la temprana despedida del torneo.
Días más tarde, en el mismo aeropuerto, Hong apareció con gorra y mascarilla e inició un viaje con destino a Los Ángeles, en Estados Unidos, donde vive su familia. Aunque intentó evitar a la prensa, fue seguido por un medio local. Tras evadir varias preguntas, ofreció una breve declaración: “Tengo cosas que decir, y la historia saldrá a la luz algún día”.




