La Fiscalía General del Estado de Veracruz confirmó este viernes que la periodista mexicana Roxana Ramírez, secuestrada el 2 de junio, fue asesinada y sus restos abandonados en un rancho del sur de la entidad, donde ejercía su labor informativa. De acuerdo con la institución, los peritajes concluyeron el proceso de identificación y establecieron de manera científica que los restos hallados corresponden a la comunicadora.
En paralelo, la autoridad estatal informó la detención de ocho personas vinculadas con el secuestro y homicidio de Ramírez, propietaria del portal Pulso Informativo Nanchiteco. Entre los capturados figuran Javier Iván “N”, alias Delta 1; José del Carmen “N”, alias Delta 7; y Luis Arturo “N”, alias Delta 11 o El Pelón, señalados como los presuntos responsables de privarla de la libertad. También fue aprehendida Karen Monserrat “N”, alias La Hiena, acusada de complicidad en el crimen. Además, fueron detenidos Julio César “N”, Juan Carlos “N” e Ismael “N”, quienes se desempeñaban como policías municipales de Ixhuatlán del Sureste y habrían brindado recursos, alimentos y apoyo logístico a la organización delictiva.
El caso generó conmoción pública porque el secuestro quedó registrado en video y se difundió ampliamente. En las imágenes se aprecia a hombres armados y encapuchados irrumpiendo en la vivienda de la periodista, ubicada en Nanchital, donde encañonan a los presentes y someten a un hombre antes de que se interrumpa la grabación.
Por la relevancia del asunto, la Fiscalía General de la República atrajo la investigación, inicialmente a cargo de la Fiscalía de Veracruz, en cuyo marco se produjeron las ocho detenciones. Durante las casi cuatro semanas en que Ramírez permaneció desaparecida circularon filtraciones sobre su vida privada, incluidas supuestas detenciones previas y el asesinato de una presunta expareja con nexos delictivos.
Con el asesinato de Roxana Ramírez, suman tres periodistas asesinados en Veracruz en lo que va de 2026. En enero fue ultimado en Poza Rica el reportero de nota roja Carlos Castro, tras regresar temporalmente por amenazas que lo habían llevado al autoexilio; y el 11 de junio fue asesinado en el mismo municipio Luis Ángel López, reportero del diario Vanguardia, pese a contar con medidas de protección.
Veracruz es considerado por organizaciones civiles como uno de los estados más peligrosos para ejercer el periodismo. Entre 2005 y 2024 se registraron 31 asesinatos y cuatro desapariciones de periodistas, de acuerdo con la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas. Estos crímenes se desarrollan en un contexto de violencia ligada a grupos delictivos y a disputas entre organizaciones criminales en la región.




