Portugal venció 2-1 a Croacia y selló su pase a los octavos de final del Mundial 2026, en una noche marcada por un emotivo tributo a Diogo Jota que conmovió a jugadores y aficionados.
El Estadio Nacional de Canadá fue el escenario de un homenaje especial al delantero portugués en la antesala del primer aniversario de su fallecimiento. La selección lusa recordó al atacante, quien vestía el dorsal 21, con gestos antes y después del encuentro disputado en Toronto. Jota murió el 3 de julio de 2025, a los 28 años, en un accidente de tránsito en la provincia de Zamora, España, en el que también perdió la vida su hermano André Silva.
El atacante del Liverpool, ausente por lesión en Qatar 2022, se preparaba para disputar el Mundial de 2026. Antes del pitazo inicial, las pantallas del estadio mostraron imágenes suyas, mientras los jugadores saltaron al campo con brazaletes y detalles conmemorativos. En las gradas, los hinchas exhibieron pancartas y acompañaron con aplausos cada gesto de reconocimiento.
La proximidad del 3 de julio de 2026 intensificó la carga emocional. Durante los himnos, varios futbolistas no pudieron contener las lágrimas. Cristiano Ronaldo, muy cercano a Jota en la selección, fue uno de los más afectados: al término del partido vistió una camiseta con el nombre y el número de su excompañero y rompió en llanto.
Tras el triunfo, todo el plantel ofreció una ovación de pie frente a la afición portuguesa, en una escena que recordó el tributo realizado en el último Mundial de Clubes en Estados Unidos. Rúben Neves, por su parte, mantuvo su gesto permanente de memoria al portar el dorsal 21 como homenaje a su amigo y compañero.




