La Fiscalía de Mónaco identificó a Anastasiia Berezovska, ciudadana ucraniana de 39 años, como presunta autora material de la explosión ocurrida el 29 de junio que dejó tres heridos, entre ellos un multimillonario. Las autoridades sostienen que no actuó sola.
Según el fiscal adjunto Morgan Raymon, la sospechosa es de cabello oscuro, porta un tatuaje que podría representar una serpiente y realizó múltiples vigilancias en el área días antes del ataque, en ocasiones ocultando su identidad con vestimenta masculina. Interpol emitió una alerta roja en su contra por intento de asesinato, colocación de explosivos con fines delictivos en la vía pública y asociación ilícita.
Raymon señaló que los indicios apuntan a la participación de más personas. Dos hombres fueron detenidos el miércoles, pero al no hallarse pruebas de implicación activa, recuperaron la libertad mientras continúa la investigación.
La detonación se produjo la noche del 29 de junio en la entrada de un edificio situado entre el bulevar de Italia y la calle del reverendo padre Louis Frolla, y fue activada a distancia mediante un dispositivo de control remoto.
Entre los heridos se encuentra Vadim Ermolaev, empresario de origen ucraniano radicado en Mónaco desde 2021, quien amasó su fortuna en el sector inmobiliario antes de expandirse a otros rubros. Había sido sancionado por las autoridades ucranianas por supuestos vínculos comerciales mantenidos tras la ocupación rusa de 2014 y presunta connivencia con Moscú.
Las otras víctimas son un adolescente y una mujer en estado muy grave a quien se le practicó la amputación de ambas piernas, identificada por la prensa local como Anna Ermolaev, esposa del magnate.
La pista terrorista fue descartada por la Fiscalía al día siguiente del atentado. Fuentes citadas por la televisión francesa BFM señalan que la búsqueda de Berezovska se centra actualmente en Alemania.




