Un informe de The New York Times, basado en fuentes diplomáticas de Medio Oriente, señala que Irán y Omán están a punto de cerrar un acuerdo para establecer cobros voluntarios por servicios de escolta y traslado en el estrecho de Ormuz.
La medida representaría un revés para Estados Unidos, que rechaza de plano cualquier pago por transitar esta ruta marítima, un esquema descartado desde el inicio de la guerra en febrero.
Existen dos enfoques sobre la mesa. Omán, aliado de Washington, plantea tarifas bajas y voluntarias para petroleros y otras naves, con el fin de garantizar un cruce seguro, una fórmula inspirada en precedentes de los estrechos de Malaca y Singapur. Irán, en cambio, presiona por pagos obligatorios aplicables a todo tipo de buque.
Autoridades omaníes aseguraron que ya presentaron el plan a Estados Unidos, que manifestó reservas iniciales. Según el reporte, negociadores estadounidenses recibieron la propuesta y expresaron inquietudes que discutirán con Mascate. Tanto un interlocutor cercano a la postura de Washington como un diplomático regional insistieron en que se trata de tarifas voluntarias, no de un peaje forzoso. Todos los citados hablaron bajo anonimato por la sensibilidad del tema.
El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, confirmó las conversaciones y dijo confiar en alcanzar un entendimiento con Omán; advirtió, no obstante, que Teherán avanzaría unilateralmente si no hay consenso.
El estrecho de Ormuz se ha convertido en el principal frente de tensión para Estados Unidos en medio de sus tratos con Teherán. Desde el primer acuerdo de paz firmado a mediados de junio, dirigentes iraníes —entre ellos el presidente del Parlamento, Mohammad Qalibaf, y el canciller Abbas Araghchi— han reiterado su intención de aplicar cobros por el tránsito.
Esa postura choca con la exigencia de Washington de mantener la libre navegación en aguas internacionales. El presidente Donald Trump ha dicho que sólo aceptará que la zona retorne al marco previo a la guerra. NYT recuerda que la administración Trump defendió la intervención militar, durante la cual Irán logró controlar el paso durante meses, demostrando su capacidad para alterar la economía mundial y presionar a la Casa Blanca. Las acciones iraníes elevaron el precio del crudo por encima de los 100 dólares por barril, encareciendo los combustibles en Estados Unidos.
El primer acuerdo de paz ya contemplaba que Omán e Irán abordaran el futuro de Ormuz. Los próximos días serán decisivos para definir si se impone un esquema de tarifas voluntarias o si Teherán intenta avanzar hacia cobros obligatorios.




