A casi tres años del estallido del Caso Audios, sus efectos continúan. Esta vez alcanzaron a la Agencia Nacional de Inteligencia, luego de que el jefe de Contrainteligencia, Paulo Contreras, presentara su renuncia tras conocerse conversaciones que sostuvo con el abogado Luis Hermosilla.
De acuerdo con un reportaje de Reportea, Contreras habría mantenido contacto con Hermosilla cuando aún integraba la alta jerarquía de la Policía de Investigaciones. A partir de estos antecedentes, el abogado Luis Mariano Rendón interpuso una querella en contra de Contreras y de la fiscal regional Metropolitana Oriente, Lorena Parra.
Rendón fundamentó la acción legal en presuntos delitos de revelación de secretos por parte de Contreras y en la supuesta ocultación de información relativa a ilícitos en el caso de Parra.
En Concepción, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, confirmó a La Radio la salida de Contreras, aunque precisó que la revisión de este asunto corresponde al Ministerio del Interior y no a su cartera.
Por su parte, la exministra del Interior y Seguridad, Carolina Tohá, acusó que el Gobierno ha designado altos mandos de la PDI involucrados en casos de corrupción, lo que, a su juicio, ha provocado un serio perjuicio a la institución.
Durante esta semana, Parra declaró en calidad de testigo, diligencia solicitada por la defensa de Hermosilla. En paralelo, la querella ingresada por Rendón será evaluada por el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago, que deberá resolver si admite o no a trámite el recurso.
Información de Fernando Ríos.




