El Comando Central de Estados Unidos informó que este martes inició una serie de ataques contra objetivos en Irán, como respuesta a lo que calificó de agresiones iraníes contra tres buques comerciales que navegaban por el estrecho de Ormuz. Según el mando estadounidense, las acciones de Teherán fueron injustificadas y peligrosas, y violaron el alto el fuego vigente, al dirigirse contra embarcaciones tripuladas por civiles en una ruta marítima internacional.
Washington señaló que su operación busca imponer costes significativos a Irán por atacar la navegación comercial y la enmarca como una reacción a cualquier incumplimiento del entendimiento alcanzado semanas atrás.
Estos nuevos bombardeos ocurren en un contexto de tensión creciente entre ambos países, pese al cese de hostilidades anunciado recientemente, con el estrecho de Ormuz en el centro de la disputa por su papel clave en el transporte global de petróleo y gas. Autoridades estadounidenses apuntaron que, en las últimas horas, Irán habría atacado tres naves comerciales en la zona, entre ellas un gasero con bandera de Catar y un petrolero saudí, incidentes que dejaron daños materiales pero no víctimas.
Catar y Arabia Saudí responsabilizaron a Teherán y advirtieron que estos hechos amenazan la seguridad marítima y el suministro energético internacional.
Como parte de la respuesta, Washington retiró el alivio temporal concedido a Teherán dentro del marco de entendimiento de junio, que permitía ciertas operaciones vinculadas al petróleo iraní. El Departamento del Tesoro revocó la Licencia General X, emitida el 21 de junio, y la reemplazó por la X1, con la que eliminó las autorizaciones previas y fijó un proceso de cierre ordenado para las operaciones ya en curso.




