Los líderes de la OTAN cerraron el miércoles su cumbre en Ankara con el refuerzo del gasto en Defensa, la firma de contratos por miles de millones con la industria y la renovación del respaldo a Ucrania como ejes centrales. Pese a ello, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acaparó la atención con nuevos reproches a varios aliados, en especial a España, y con sus aspiraciones sobre Groenlandia.
Ataques de Trump
Antes de arrancar la sesión del Consejo del Atlántico Norte, Trump criticó a países como España, Italia y el Reino Unido por no apoyar una operación militar contra Irán. Fue particularmente severo con España, a la que calificó de “caso perdido” y de la que sugirió cortar relaciones comerciales. Posteriormente, el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, subrayó ante Trump que España ha incrementado su gasto militar hasta el 2% del PIB.
Groenlandia
Trump reiteró en varias intervenciones que Groenlandia no debería pertenecer a Dinamarca sino a Estados Unidos, alegando que para Copenhague es secundaria, mientras que Washington la consideraría clave “para proteger al mundo”. El resto de aliados respaldó a Dinamarca, que recordó que “Groenlandia no está en venta”.
Defensa colectiva
En su declaración conjunta, los jefes de Estado y de Gobierno reafirmaron su “compromiso inquebrantable” con la defensa colectiva y reiteraron que un ataque contra un aliado será considerado un ataque contra todos. Rutte destacó que, pese a debates por momentos “acalorados”, en la reunión prevaleció la “unidad”, propia de una alianza de democracias.
Gasto en Defensa
Si la cita de La Haya del año pasado fijó el objetivo de alcanzar el 5% del PIB en defensa para 2035, la de Ankara se centró en el plan de cumplimiento para hacer frente a la “amenaza a largo plazo” de Rusia y al “riesgo persistente” del terrorismo. En 2025, Europa y Canadá aumentaron en más de 139.000 millones de dólares su inversión en capacidades básicas.
Europa en la OTAN 3.0
Los aliados europeos y Canadá asumieron mayor responsabilidad presupuestaria junto a Estados Unidos, después de que Washington anunciara la retirada de algunos recursos militares destinados a la Alianza para priorizar otros teatros. Se comprometieron a impulsar tecnologías para ataques de precisión de largo alcance, defensas aérea y antimisiles integradas, sistemas antidrones y capacidades de inteligencia, con especial atención a la vigilancia satelital.
Ucrania
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, asistió a la cumbre y mantuvo reuniones bilaterales, aunque en esta ocasión no participó en la sesión del Consejo del Atlántico Norte, a diferencia de citas anteriores. Los aliados acordaron aportar en 2026 un total de 70.000 millones de euros en equipamiento, asistencia y adiestramiento militar a Ucrania, y sostener niveles “al menos equivalentes” en 2027 para garantizar su defensa frente a Rusia.
Impulso industrial
El Foro de la Industria de Defensa celebrado en la primera jornada sirvió para anunciar nuevas compras por más de 50.000 millones de dólares. Los países se comprometieron a derribar barreras comerciales en el ámbito de la defensa y a “aprovechar las asociaciones de la OTAN para maximizar la base industrial y la cooperación”, un asunto de especial interés para Turquía, que busca facilitar la importación de componentes tecnológicos y ampliar sus exportaciones de armamento a Europa.
Irán
Aunque no figuraba como prioridad en la agenda, la guerra en Irán irrumpió en la cumbre después de que Trump diera por terminadas las negociaciones con Teherán tras los últimos ataques cruzados. En su comunicado, los líderes afirmaron que Irán no debe llegar a poseer armas nucleares y le instaron a respetar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.




