Mientras Noruega sorprende en el Mundial 2026 con su avance hasta los cuartos de final, una escena fuera del campo se volvió tema de conversación. En plena ejecución del popular “remo vikingo” en las gradas, un hincha llamó la atención por permanecer totalmente quieto.
Se trata de Emil Aners Lapen, captado durante el duelo entre Noruega y Senegal. Su actitud fue destacada por la transmisión de NRK, donde un comentarista comentó que “hay alguien que no quiere formar parte del juego”.
En declaraciones a NRK y Sky News, Lapen explicó que se rehúsa a participar porque ve el festejo como una copia sin gracia. A su juicio, cambiar un gesto no lo vuelve original y lo emparenta directamente con el célebre aplauso vikingo de Islandia en la Eurocopa 2016.
El aficionado fue más allá en su crítica y sostuvo que la intención de los noruegos fue replicar el mismo efecto en el público, modificando apenas el movimiento. “Es lo mismo”, sentenció.
Como protesta, decidió quedarse inmóvil mientras miles “remaban” en las tribunas. Aseguró que la idea nunca le gustó: se planta de manera visible cuando comienza la coreografía y defiende su postura sin matices.
Lapen, quien se define como un purista de la historia nórdica, también cuestionó la base histórica del festejo. Señaló que es un error hablar de “remo vikingo” porque, según recuerda, los viajes de larga distancia se hacían principalmente a vela. Incluso mencionó que una canción asociada a la celebración sugería cruzar el Atlántico a remo, algo que lo indignó.
Aunque la selección de Martin Ødegaard y Erling Haaland vive un gran momento, Lapen asegura que no cambiará de opinión: “Pueden ganar lo que quieran, yo no voy a remar”. Por ahora, el “remo vikingo” seguirá marcando el pulso de las gradas noruegas mientras el equipo continúe en competencia.




