La polémica en torno a la FIFA por la ausencia de sanción al delantero estadounidense Folarin Balogun para los octavos de final del Mundial 2026 no deja de escalar. El presidente del comité disciplinario, Mohammad Al Kamali, rehusó responder a la BBC sobre el procedimiento que permitió al atacante evitar un castigo que, conforme al reglamento, parecía ineludible.
Según The Times, la decisión de anular la tarjeta roja al futbolista de Estados Unidos la tomó el propio Al Kamali sin consultar al comité integrado por 18 miembros. Balogun, de 25 años, había sido expulsado por juego brusco grave en el duelo ante Bosnia-Herzegovina, falta que habitualmente acarrea dos partidos de suspensión.
Pese a ello, el comité dejó sin efecto el castigo, lo que desató críticas y dio un giro político cuando se conoció que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y funcionarios de la Casa Blanca habrían intervenido ante la FIFA para influir en el caso. El contraste fue mayor al compararlo con el precedente del inglés Jarell Quansah: expulsado en la victoria 3-2 de Inglaterra sobre México por una dura entrada a Jesús Gallardo, recibió dos encuentros de suspensión por juego brusco grave, más uno adicional al automático por la roja, según confirmó el mismo órgano disciplinario.
En ese marco, el editor de deportes de la BBC, Dan Roan, intentó obtener explicaciones de Al Kamali a su llegada al partido de cuartos entre Inglaterra y Noruega. Le planteó preguntas directas sobre si el presidente de la FIFA había pedido levantar la sanción a Balogun, las razones del fallo y los criterios aplicados en el caso de Quansah. Al Kamali guardó absoluto silencio.
Mientras arreciaban las críticas, Gianni Infantino defendió la independencia de los órganos judiciales de la FIFA, subrayando que actúan de forma autónoma y que esa autonomía es esencial para la credibilidad e integridad del fútbol. Paralelamente, la FIFA difundió un comunicado de 871 palabras para justificar la absolución de Balogun, alegando que la resolución se tomó tras “considerar todas las circunstancias específicas del incidente y las pruebas disponibles”. Sin embargo, no detalló cuáles fueron esos elementos ni por qué condujeron a un desenlace distinto al aplicado en situaciones similares, manteniendo abiertas las dudas sobre uno de los capítulos más controvertidos del torneo.




