El diálogo entre el Gobierno y los trabajadores agrupados en la Confederación Nacional de Portuarios sigue estancado. Pese a las gestiones del gobernador regional del Bío Bío, Sergio Giacaman, no se han concretado conversaciones con el Ministerio del Interior en el marco del conflicto por el pago de pensiones de gracia. Los dirigentes no descartan iniciar un paro indefinido y resolverán su postura en las próximas horas.
Más de 3 mil portuarios de todo el país se mantienen movilizados, cifra que equivale a cerca del 30% del sector. Los sindicatos afiliados a Conatraport ya han realizado dos paralizaciones para exigir el cumplimiento de las pensiones de gracia.
En este escenario, el gobernador Giacaman ha actuado como mediador entre las partes. La semana pasada realizó diversas gestiones, incluida la entrega de una carta al presidente José Antonio Kast, aunque hasta ahora no se ha producido un acercamiento significativo. La autoridad subrayó la importancia estratégica de la actividad portuaria para el Bío Bío, advirtiendo que una paralización tendría efectos muy negativos en la región.
El encargado de comunicaciones de la Confederación de Trabajadores Portuarios de Chile, Gabriel Rebolledo, adelantó que sostendrán varias reuniones en el corto plazo y no descartó una paralización indefinida ante la falta de respuestas del Ejecutivo. Añadió que también evalúan presentar acciones legales. Según sus palabras, están considerando todos los cursos de acción posibles, incluida una movilización sin fecha de término.
Giacaman atribuyó parte del problema a la división del mundo portuario: una organización concentra cerca del 70% de los trabajadores y la otra, alrededor del 30%. Indicó que el Gobierno estaría dispuesto a pagar las pensiones de gracia solo a uno de estos bloques, lo que hace necesario encontrar puntos de convergencia.
Desde el sector empresarial del Bío Bío manifestaron preocupación por el impacto económico de las protestas. Advirtieron que la paralización de los puertos afectaría a una zona ya golpeada por el desempleo y pondría en riesgo las exportaciones.




