Una revelación inesperada sacudió a la selección masculina de fútbol de Senegal este lunes. En conferencia de prensa, el presidente de la Federación Senegalesa de Fútbol, Abdoulaye Fall, admitió que el médico principal del equipo, el doctor Baye Dame Fedior, no contaba con el perfil adecuado para el cargo.
“Lo supe tarde. El Dr. Fedior es ginecólogo. Los jugadores no estaban convencidos”, señaló, generando sorpresa entre los presentes. Añadió que el profesional “no tenía las calificaciones académicas apropiadas para supervisar a nuestros jugadores”, asumiendo un error en su contratación.
Este episodio se suma a un año convulso para el fútbol senegalés. En la final de la Copa Africana, en enero de 2026, el equipo liderado por Sadio Mané celebró el título tras un encuentro marcado por la intención de abandonar el partido ante Marruecos por un cobro arbitral, para luego continuar y ganar 1-0. Semanas después, la Confederación Africana de Fútbol anuló ese resultado y otorgó la victoria a los marroquíes.
En el Mundial de 2026, la selección quedó por debajo de lo esperado y fue eliminada en los octavos de final. Desde entonces, han salido a la luz múltiples problemas internos: fallas de gestión, carencias en la preparación física y complicaciones logísticas.
Horas antes de conocerse la situación del médico del plantel, la federación anunció la destitución del seleccionador Pape Thiaw y de su cuerpo técnico. Al mismo tiempo, Fall aseguró que se auditarán los perfiles profesionales de todos los médicos, técnicos y personal administrativo, y que se actualizarán los protocolos internos para prevenir nuevos errores.




