El lunes, Vladímir Putin dio inicio a la campaña para las elecciones legislativas de septiembre en medio de la detención temporal del opositor Borís Nadezhdin, quien aspiró a la presidencia en 2024. El político de 63 años fue llevado a una comisaría poco antes del primer acto electoral del mandatario, en un contexto de caída en los sondeos de Rusia Unida. Tras varias horas, Nadezhdin recuperó la libertad, aunque deberá presentarse ante el juez el 17 de julio.
Excolaborador del asesinado viceprimer ministro Borís Nemtsov, Nadezhdin fue uno de los pocos dirigentes que asistieron al funeral de Alexéi Navalni. En su cuenta de Telegram informó que fue acusado de extremismo por compartir en 2023 un enlace con una imagen de Navalni. Negó los cargos y aseguró que nunca ha difundido símbolos extremistas. El viernes anterior, el Ministerio de Justicia lo había declarado “agente extranjero”.
Pese a ello, afirmó que continuaría recogiendo firmas para las parlamentarias del 20 de septiembre, sosteniendo que la ley no lo impide. Sin embargo, medios locales recuerdan que una enmienda de mayo de 2024 veta la participación electoral de quienes porten ese estatus. La acusación actual podría implicarle hasta 15 días de arresto por extremismo, lo que de facto lo dejaría fuera de la contienda por un escaño en la Duma.
Algunos analistas interpretan que su postura desafiante —acusó al Kremlin de intentar excluir a rivales considerados peligrosos para asegurar “el resultado deseado”— terminó por sellar su suerte a dos meses de los comicios. Llegó a acumular cerca de un 15% de intención de voto antes de las presidenciales y comparó la etiqueta de “agente extranjero” con la categoría de “enemigo del pueblo” de la era soviética. Su candidatura presidencial de marzo de 2024 fue rechazada por la Comisión Electoral Central por supuestos defectos en la recolección de firmas, pese a su llamado a negociar la paz entre Rusia y Ucrania.
En abril, declaró a EFE que el sistema autoritario de Putin se estaba degradando y que una mayoría de rusos quiere el fin de la guerra. Aseguró que “cada día arrestan a algún vicegobernador o alcalde” y que la situación del país empeora mientras la confianza en el Gobierno disminuye. También criticó el bloqueo de internet, aludiendo a que el presidente no comprende el funcionamiento del mundo contemporáneo.
Putin participó este lunes en el foro “Todo por la victoria”, organizado por el Frente Popular, donde afirmó que Rusia supera las dificultades y seguirá avanzando. Sus palabras se produjeron un día después de que la Comisión Electoral Central validara las listas de once partidos.
La campaña se desarrolla en un clima de malestar por la guerra, contracción económica, inflación, restricciones en internet y una crisis severa de combustibles tras ataques ucranianos a refinerías. Según encuestas independientes, Rusia Unida rondaría poco más del 20% de apoyo, mientras los sondeos oficiales le otorgan algo por encima del 30%, cifras que no alcanzarían para mantener la mayoría constitucional. Yábloko, el único partido opositor legal, difícilmente superará el umbral del 5%, lastrado por la persecución y exclusión de candidatos críticos con la intervención militar en Ucrania.




