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A siete años del brote de tornados: experto advierte que podrían repetirse durante nuevos sistemas frontales

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con informacion de:Canal9

A siete años de los tornados que afectaron a Los Ángeles, Concepción y Talcahuano durante mayo de 2019, el fenómeno vuelve a estar bajo observación ante la llegada de sistemas frontales con lluvias intensas, fuertes vientos y condiciones favorables para el desarrollo de tormentas severas.

Martín Jacques, doctor en Ciencias del Clima, académico de la Universidad de Concepción e investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, explicó que los tornados no son eventos ajenos al territorio chileno. Además del brote de 2019, existen registros históricos de episodios destructivos, como el tornado que atravesó el centro de Concepción en 1934.

¿Cómo se forma un tornado?

El especialista indicó que se necesitan principalmente dos condiciones: una rotación del aire, generada por vientos que cambian de dirección o velocidad en distintos niveles de la atmósfera, y suficiente energía para provocar el ascenso de masas de aire.

La combinación de ambos elementos puede generar tormentas capaces de producir tornados. Según las investigaciones realizadas a partir de casos históricos, la mayor frecuencia de estos eventos en la zona se concentra entre fines de mayo y comienzos de junio, aunque podrían presentarse durante otros periodos del año.

Respecto del sistema frontal que afecta a la zona centro-sur, Jacques señaló que existen momentos y sectores donde podrían coincidir condiciones favorables para tormentas asociadas a tornados. Sin embargo, aclaró que actualmente Chile no cuenta con la capacidad para anticipar con precisión el lugar y la hora exacta en que podría producirse uno.

Chile aún carece de una red de radares meteorológicos

El académico advirtió que el país necesita avanzar en la instalación de una red de radares meteorológicos que permita monitorear la formación y evolución de las tormentas en tiempo real. En países como Estados Unidos, estos instrumentos permiten emitir advertencias con algunos minutos de anticipación y activar protocolos de resguardo para las comunidades expuestas.

Tras los tornados de 2019, la instalación de estos equipos fue planteada como una prioridad, pero el proyecto registró escasos avances. Jacques adelantó que desde la comunidad científica existe actualmente la posibilidad de adquirir un primer radar mediante fondos concursables, aunque recalcó que se requerirá una red completa para desarrollar un sistema efectivo de alerta temprana.

Junto con la infraestructura, el investigador destacó la necesidad de educar a la población sobre cómo actuar ante un tornado, tal como Chile ha avanzado en materia de terremotos y tsunamis. Esto incluye establecer protocolos, reconocer lugares seguros y evaluar la habilitación de zonas de refugio.

Finalmente, Jacques sostuvo que las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño ya estarían presentes y podrían mantenerse hasta fines de 2026 e incluso durante parte de 2027. Este escenario favorecería una mayor recurrencia de eventos de precipitación intensa, por lo que llamó a seguir la información entregada por los organismos oficiales y mantenerse atentos a las alertas meteorológicas.