Andy Burnham fue elegido este viernes como nuevo líder del Partido Laborista británico, en el último trámite antes de ser nombrado primer ministro el próximo lunes. Su ascenso culmina el desafío que lanzó a su debilitado predecesor, Keir Starmer, quien dimitió el 22 de junio tras una cadena de controversias.
El diputado por Makerfield y exalcalde del Gran Manchester, de 46 años, concurrió a unas primarias sin contrincantes y obtuvo el respaldo de 379 parlamentarios laboristas, además de 23 apoyos de sindicatos y organizaciones socialistas afiliadas, durante el congreso extraordinario celebrado en la sede del Congreso de Sindicatos de Comercio.
En el acto, realizado en el centro de Londres, Burnham se presentó como un factor de cohesión interna y, a escala nacional, como el dirigente dispuesto a corregir lo que describió como desvíos iniciados en los años 80 bajo Margaret Thatcher: la privatización del poder económico y la concentración del poder político.
“Seré un líder para el Norte, el Sur, el Este y el Oeste, para Escocia, Gales e Irlanda del Norte”, afirmó, apelando a representar a todas las regiones y a unir al país en una causa común. Entre sus prioridades situó deshacer los “restos del thatcherismo”, una etapa en la que, a su juicio, el país perdió control sobre servicios esenciales y expuso a la población a mayores costes, al tiempo que se concentraba la autoridad en menos manos y lugares. También reconoció que su propia generación política ha fallado al no cuestionar con suficiente firmeza una cultura y un modelo económico que no funcionan adecuadamente para la ciudadanía.
En materia económica, anticipó un gobierno favorable a la empresa con el foco en las pymes, dentro de una “nueva política” menos tóxica y con sello netamente laborista, en un contexto de auge de la ultraderecha en los sondeos, encarnada por Reform UK. “No vamos a ser más verdes que los Verdes ni más reformistas que Reforma”, dijo, antes de subrayar que el relevo en el liderazgo supone el cambio más significativo en cuatro décadas.
El siguiente movimiento será la renuncia formal de Starmer, tras lo cual se prevé que Burnham asuma como primer ministro el lunes 20 de julio.




