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Nuestra Casa
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El proyecto de ley que propone exigir que algunas mujeres escuchen los latidos cardíacos del feto antes de acceder a un aborto por dos de las tres causales legales generó críticas desde el ámbito médico. En conversación con Nuestra Casa, la directora de Ginecólogas Chile, Claudia Santiago, afirmó que la iniciativa incorpora una medida coercitiva que podría impedir la interrupción del embarazo si la paciente se niega a realizar ese procedimiento.
La especialista explicó que la actual Ley 21.030 permite la interrupción voluntaria del embarazo únicamente cuando existe riesgo para la vida de la madre, inviabilidad fetal o embarazo producto de una violación. Según indicó, el proyecto busca modificar el Código Sanitario para que, en determinados casos, el profesional de la salud deba ofrecer la escucha de los latidos fetales y, si la paciente rechaza hacerlo, no pueda continuar con la prestación médica. A juicio de Santiago, esta exigencia vulnera la relación médico-paciente, el consentimiento informado y la confidencialidad que rige la atención clínica.
La directora de Ginecólogas Chile sostuvo además que no existe evidencia científica que demuestre que escuchar los latidos cardíacos modifique la decisión de una mujer que cumple con alguna de las causales legales para interrumpir su embarazo. Agregó que la información relevante para el consentimiento informado corresponde a la explicación del procedimiento, sus riesgos, alternativas y posibles complicaciones, y no a la obligación de escuchar los latidos fetales.
Durante la entrevista también abordó las dificultades que enfrentan algunas mujeres para acceder al aborto en tres causales debido a la objeción de conciencia. En ese contexto, señaló que, además de los objetores reconocidos por la ley, existen casos en que se generan retrasos administrativos que terminan dificultando el acceso a la prestación. Asimismo, destacó que estos procesos requieren el acompañamiento de equipos multidisciplinarios, con apoyo médico, psicológico y social, para resguardar el bienestar de las pacientes durante todo el proceso.