La tensión previa a la final del Mundial 2026 entre España y Argentina se hizo palpable durante un acto oficial organizado por la FIFA. En el Fanatics Festival, un encuentro con aficionados que reunió a figuras destacadas del deporte, participaron Rodri y el seleccionador español, Luis de la Fuente, junto a Lionel Scaloni, Leo Messi y Emiliano “Dibu” Martínez. También estuvieron presentes personalidades como Novak Djokovic, Tom Brady y Kevin Durant, quienes ejercieron como entrevistadores en un ambiente inicialmente distendido.
El momento más comentado llegó a raíz de una pregunta de Djokovic, que quiso saber cómo gestiona De la Fuente los escenarios de máxima presión. Cuando el técnico español comenzó a responder, parte del público —mayoritariamente seguidor de Argentina— lo interrumpió con abucheos.
Lejos de entrar en la confrontación, De la Fuente mantuvo la calma y transformó la incomodidad en un mensaje de respeto. Tras un saludo inicial, detuvo su intervención para dirigirse a quienes lo silbaban y subrayó la importancia de la educación y la convivencia: “A mí me han enseñado desde pequeñito a ser respetuoso con todo el mundo, deberíamos aprender también esa lección. Ser respetuosos siempre”. Sus palabras fueron ampliamente aplaudidas y circularon con rapidez, convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de la jornada.
El gesto del seleccionador fue interpretado como una defensa de los valores del deporte en un contexto de alta exposición y rivalidad. A pocas horas del duelo por el título, evitó alimentar la polémica y reivindicó el respeto como pilar esencial del fútbol. El episodio trascendió el propio evento y se consolidó como uno de los hitos de la previa de la final.




