Mundo

hrs

China responde a Trump y sanciona a seis entidades de EE.UU. por presunto trabajo forzoso

La información es de:
foto Agencia EFE
Agencia EFEAgencia española de noticias

China anunció este miércoles sanciones contra seis entidades de Estados Unidos —organizaciones de derechos humanos y firmas dedicadas a la verificación de cadenas de suministro— en respuesta a las restricciones impuestas por la administración de Donald Trump a decenas de compañías chinas por presuntos vínculos con trabajo forzoso en Xinjiang.

El Ministerio de Comercio incluyó a estas seis entidades en su lista de contramedidas y prohibió a individuos y organizaciones dentro del país realizar transacciones, colaborar o emprender cualquier actividad con ellas, de acuerdo con una orden que entró en vigor de inmediato.

Las entidades sancionadas son Applied DNA Sciences, Stratum Reservoir, Altana Technologies, Responsible Business Alliance, Verité y Human Rights in China.

Varias de estas organizaciones se especializan en trazabilidad de productos, evaluación de cadenas de suministro, auditorías laborales y defensa de derechos humanos, herramientas utilizadas por empresas y autoridades para rastrear posibles conexiones con Xinjiang.

El Ministerio de Comercio acusó a estas entidades de colaborar o respaldar las sanciones estadounidenses relacionadas con Xinjiang y argumentó que tales acciones vulneran la soberanía, la seguridad y los intereses de desarrollo de China.

En otra nota explicativa, la cartera señaló que las medidas adoptadas son “en términos generales, contenidas”, pidió a Washington retirar sus restricciones y advirtió que “China tomará nuevas contramedidas” si Estados Unidos impone más limitaciones.

China sanciona a seis entidades de EEUU

La decisión se produce después de que el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos agregara el viernes pasado a 43 empresas chinas a la lista de entidades sujetas a restricciones de importación bajo la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur.

Con esta ampliación, el listado estadounidense ascendió a 187 compañías, bloqueando la entrada de sus productos ante la presunción de vínculos con trabajo forzoso en Xinjiang, afirmación que Pekín rechaza.

Washington sostiene que las autoridades chinas han sometido a uigures y a otras minorías a programas coercitivos de trabajo y reubicación. China, por su parte, afirma que sus políticas buscan combatir el extremismo, impulsar el empleo y promover el desarrollo económico en la región.

Tras el anuncio de Estados Unidos, el Ministerio chino de Comercio acusó a Washington de ejercer “coerción económica” y de apartarse del consenso alcanzado para estabilizar las relaciones económicas y comerciales bilaterales, y adelantó que adoptaría acciones para resguardar a sus empresas.

Estas sanciones se anuncian pese al acercamiento mostrado tras la cumbre de mayo en Pekín entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump, en la que ambos países acordaron ampliar la cooperación y contener sus fricciones comerciales.

Desde entonces, ambas partes han mantenido contactos en materia económica y comercial, aunque también han seguido imponiéndose restricciones en ámbitos como tecnología, cadenas de suministro, defensa, derechos humanos y seguridad nacional.