La Casa Blanca desmintió este miércoles que hubiera ocurrido una discusión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su secretario de Guerra, Pete Hegseth, por posibles problemas de disponibilidad de municiones utilizadas en la campaña contra Irán, luego de que The Washington Post divulgara un reportaje al respecto.
La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, afirmó en su cuenta de X que el presunto altercado entre Trump y Hegseth en Camp David, la residencia oficial en Maryland, “esto literalmente nunca sucedió”.
El mensaje de Leavitt llegó poco después de que The Washington Post y otros medios reportaran, citando a asistentes a una reunión del viernes, que Trump manifestó molestia por no haber sido advertido a tiempo de una seria falta de municiones en Medio Oriente.
De acuerdo con esa versión, el episodio ocurrió en un momento paralelo a una cita de gabinete, cuando el presidente reprochó a Hegseth porque entendía que el suministro ya estaba asegurado.
Una de las fuentes consultadas por el diario señaló que la escasez, en particular de misiles guiados de largo alcance y de interceptores para defensas aéreas, influyó en la decisión de Trump de no autorizar nuevos ataques de gran escala contra Irán en días recientes.
El lunes, Trump dijo haber dado luz verde y luego cancelado “el mayor ataque desde la Segunda Guerra Mundial”, a la espera de abrir un nuevo canal de negociación sobre el estrecho de Ormuz.
Leavitt afirmó que estuvo presente en la reunión y negó de plano cualquier choque entre ambos. Añadió que el presidente “tiene gran estima por el secretario Hegseth”.
I was at Camp David with President Trump and Secretary Hegseth. This literally never happened, and we told the Washington Post that repeatedly. This B.S. story was shopped to many outlets by someone clearly out to disparage the Secretary, for whatever reason. Unfortunately for… https://t.co/BUwn11nC52
— Karoline Leavitt (@PressSec) August 6, 2026
Mientras tanto, el Pentágono y los principales contratistas de defensa de Estados Unidos aceleran planes para expandir la fabricación de armamento de precisión.
Compañías como Lockheed Martin y RTX (antes Raytheon) avanzan para aumentar la producción de sistemas como Patriot, THAAD, Tomahawk y otros, aunque autoridades y expertos advierten que la ampliación real de la capacidad industrial tomará meses o incluso años antes de reflejarse en mayores inventarios.
A fines de julio, Hegseth acudió al Senado para pedir más fondos que permitan reponer las municiones usadas en la guerra con Irán y fortalecer la base industrial de defensa.
El Departamento de Defensa solicita al menos 67.000 millones de dólares adicionales para recomponer arsenales y acelerar líneas de producción, advirtiendo a la vez que el conflicto puede afectar la preparación militar de Estados Unidos ante otros posibles focos de tensión, como China y Rusia.




